Tratado de Iroso y sus Omoluos

tratado de ifa Iroso

Le Traemos toda la información de Iroso (Irosun) como el de sus 16 combinaciones Omoluos, este tratado abarca desde Baba Iroso Meji hasta Iroso Fun.

Refranes, Patakies, Ebo, lo  que nace, recomendaciones y variantes de cada Odu o Signo de Ifa. Oshaeifa.com te trae el tratado que buscas para ampliar tus conocimientos sobre la literatura y el Corpus de Ifa.

Tratado enciclopédico de los signos de Ifa Libro de «Iroso»

El nacimiento del Odu Baba Irosun Meji.

Los Sacerdotes de Ifá que le hicieron adivinación a Irosun Meji antes de partir del Cielo se llamaban: Airoro sowo gini moko, Irawo bese leyin era, Oju imo kirawo matu eron se.

Le aconsejaron hacer un sacrificio a la Divinidad de la desgracia o del Infortunio (Elenini en Yorubá o Idogo en Benin) con un gallo y una tortuga de tierra y un chivo macho para Eshu. También le fue dicho ofrecerle un guineo a su Ángel de la Guarda.

Él rehusó hacer cualquiera de los sacrificios. Luego vino al mundo donde estuvo ejerciendo el arte de Ifá.

Cuando creció fue tan pobre que no podía darse el lujo de casarse y mucho menos de tener hijo. Las dificultades eran tan severas para él que por frustración, decidió votar sus semillas de Ifá.

Entretanto, tuvo un sueño en el que su Ángel de la Guarda apareció ante él diciéndole que era el responsable de sus problemas, por haber rechazado caprichosamente hacer el sacrificio prescrito. Al despertarse por la mañana decidió llamar a su Ifá y fue entonces que se dio cuenta de que había sido su Ángel de la
Guarda el que se le había aparecido durante la noche.

Muy rápido hizo los preparativos para llevar a cabo el sacrificio a su Ifá y le dio un chivo a Eshu. Su Ifá le aconsejó que regresara al Cielo y que se presentara antes a OLODUMARE , de quien no había obtenido permiso para venir a la Tierra. para su viaje al Cielo se le dijo que fuera con un gallo, una tortuga, un paquete de ñame, un calabazo de agua, un calabazo de aceite, pimienta, quimbombó y tabaco en polvo. Él obtuvo todas estas cosas y las empaquetó en su bolsa de adivinación.

Después de una larga jornada, llegó a la frontera entre el Cielo y la Tierra y tuvo que cruzar siete colinas antes de llegar a su destino. A su arribo fue directamente al Palacio Divino donde se encontró con el cuidador de la habitación divina, la divinidad del Infortunio o Yeye Muwo, la madre de los obstáculos. Se arrodilló en la habitación y proclamó que había venido con toda humildad a renovar sus deseos terrenales.

Yeye Muwo dijo que era demasiado temprano en la mañana para pedir deseos, pues no había comida en la casa. De su bolso de adivinación él de inmediato extrajo su leña, agua, aceite, pimienta, sal, quimbombó, tabaco en polvo y finalmente el gallo, todo lo cual había demandado la madre de los Obstáculos
en su momento, como parte de sus tácticas de dilación, pero Iroso Meji estaba preparado de manera absoluta.

Después de esto, Yeye Muwo lo autorizó a que pidiera sus deseos. Como estaba prohibido arrodillarse en el suelo desnudo, él lo hizo sobre la tortuga que había traído de la Tierra. Después de pedir todos sus deseos.

OLODUMARE lo bendijo con su maza divina. Al escuchar Yeye Muwo el sonido de la maza, rápidamente terminó de cocinar, pero antes de que pudiera
salir. Eshu le hizo señas a Iroso para que partiera de inmediato hacia la Tierra.

Cuando la madre de los obstáculos finalmente emergió de la cocina, le preguntó a OLODUMARE por el hombre que había estado pidiendo deseos y el Padre  Todopoderoso respondió que ya se había ido. Ella le preguntó por qué él no había pedido al hombre que solicitara deseos malos y buenos y OLODUMARE replicó que él no tenía la costumbre de intervenir cuando sus hijos estaban pidiendo sus deseos.

A pesar de todos los regalos que Irosun Meji le hiciera a Yeye Muwo, ella no obstante, partió de inmediato en su búsqueda.

Mientras cantaba:

Ariro soso gini gini moko
Irawo be sese le eyin eron
Oju ima ki irawo ma tu eron ise
Olo orire omomi duro demi buwo ooo.

Él respondió con un refrán del mismo canto diciendo que ya había hecho sacrificio y pedido sus deseos, de manera que no había quedado nada. Mientras cantaba corría atemorizado.

Al ver Yeye Muwo que no podía alcanzarlo, se quedó quieta, estiró su pulgar y le laceró la espalda con el mismo.

Esa es la línea hendida que corre a lo largo de la columna vertebral hasta este día y que está presente para recordarnos constantemente que la única forma en la que podemos escapar del largo brazo del infortunio es haciendo sacrificio.

Con esa marca Yeye Muwo proclamó antes Irosun Meji e ,ipsofacto, antes el resto de la humanidad, que nunca recordarán sus deseos celestiales al llegar a la Tierra, debido a que los ojos no pueden ver la parte de atrás del cuerpo, y que antes de ver sus deseos hechos realidad tendrán que andar a tientas en la oscuridad
por largo tiempo y pasar mucho trabajo antes de ver los resultados.

El dolor de la herida hizo que Irosun meji perdiera el conocimiento y cayera en un trance de oscuridad total.

Al despertar se halló en su cama, en la Tierra había olvidado todo lo que había sucedido antes. Después de esto, se dedicó a su negocio y con el tiempo prosperó.

El estado de oscuridad simboliza la longitud del tiempo que Ifá se mantiene en el aceite de palma antes de que se le traiga a la vida. También simboliza el período de gestación que vivimos en el útero, durante el cual perdemos todo los recuerdos de lo planificado hacer en la Tierra.

TRABAJOS CELESTIALES DEL ODU BABA IROSUN (IROSO).

Se conoce muy poco de los trabajos celestiales de Irosun Meji, quien se encuentra asociado con dos trabajos principales y uno menor en el Cielo.

Él hizo adivinación a todas las divinidades antes de que partieran del Cielo para la Tierra.

En el Cielo él era llamado Akpejo Uku, es decir, el hombre que puede alterar el curso de la muerte. Él les aconsejó a las doscientas divinidades antes de que partieran del Cielo, que al llegar a la Tierra, debían abstenerse de dictar leyes y regulaciones inflexibles porque las leyes rígidas engendran la evasión. Les orientó buscar el apoyo de ESHU, ofreciéndole un chivo macho, pero ellos rehusaron hacerlo porque tradicionalmente todos menospreciaban a la divinidad del timo (timadora, embustera, estafadora). ORUNMILA fue el único que le ofreció un chivo a ESHU.

Después, todas las divinidades partieron para la Tierra. Tan pronto como se establecieron en ella, el primer mandato que decretaron fue: “cuando cualquiera de ellos peinara canas debía regresar al Cielo”.

En consecuencia con el decreto, cualquier persona con canas moría (cada uno a su vez). Con el tiempo le llegó a ORUNMILA su momento de peinar canas.

Tan pronto como estas fueron predominantes en su cabeza, las otras divinidades le recordaron que era su turno para morir. Él estuvo de acuerdo con ellos en que, en efecto, era el momento de regresar a casa, al Cielo.

Mientras tanto, él sondeó su IFA, quien le aconsejó hacerle un sacrificio a ESHU con un chivo. También debía moler ñame de agua seco mezclado con cenizas, echar ese polvo en una bolsa o saco hecho de rafia de palma y amarrarlo a la entrada principal de su casa, luego, debía servir con un puerco y agasajar a todas las restantes divinidades con él mismo. Él realizó los sacrificios y preparativos como le fue aconsejado.

Entonces, llegó el día de la comida que se suponía sería la fiesta de despedida de él antes de partir para el Cielo. Tradicionalmente estaba prohibido entrar a la casa de cualquiera de las divinidades llevando un gorro en la cabeza. Nada mas que cualquiera de ellos llegaba a la entrada de la casa de ORUNMILA debía
retirarse el gorro. En ese instante ESHU rozaba el pelo del visitante con el polvo contenido en la bolsa situada en la entrada y éste al instante se ponía gris (cano). El invitado se colocaba el gorro de nuevo en la cabeza después de traspasar la entrada. Este ritual fue cumplido con cada una de las divinidades visitantes,
pero sin que lo supieran.

En cuanto se acabó el agasajo, todos le preguntaron a ORUNMILA cuando iba a morir. Él respondió que había terminado todos los preparativos para la noche, porque estaba muy satisfecho de participar en la muerte masiva que estaba a punto de tener lugar. Ellos le preguntaron qué quería decir con muerte masiva,
si él era la única divinidad conocida designada para morir.

Entonces, él les explicó que como no era el único con los cabellos canosos o grises, concluía que todos ellos debían morir simultáneamente. Les dijo que se retiraran los gorros de la cabeza y todos se percataron para su asombro que estaban completamente canosos.

Ante tal situación, todos quedaron perplejos y muy rápido dictaron una resolución unánime que rezaba: “desde ese momento en lo adelante, sólo aquellos suficientemente viejos para morir, deben morir”. La resolución enfatizaba que la aparición de las canas en las cabezas no debía constituir por mas tiempo la
vara para medir el tiempo de la muerte. Así fue como ORÚNMILA cambió el decreto mórbido de las divinidades, porque si esa ley hubiera persistido, nadie estuviera viviendo en la Tierra por mas de cuarenta o cincuenta años.

IROSO IFA ALAAYE TOMA LA CORONA DE ODERE.

En esa etapa de su vida Irosun Meji se había vuelto muy próspero y su popularidad se había expandido por todas partes. Mientras tanto, él tenía otros sacerdotes de Ifá que servían bajo su tutela. Uno de ellos era llamado Ojikutu kutu gbede.

Una mañana Ifá Alaaye vino para una adivinación, el sacerdote que se la hizo le dijo que hiciera sacrificio rápidamente como consecuencia de un suceso venidero; le aconsejó hacerlo con siete garrote, de manera que ganara una corona que estaba rodando cerca de él. También debía hacer un sacrificio con siete chivos, una chiva, un cerdo, un carnero y su propia indumentaria de vestir con el fin de sobrevivir a una inminente batalla. Él hizo el sacrificio pero con solo tres chivos para Eshu.

Mientras tanto, era el momento de escoger a un nuevo rey para el poblado de Odere, donde vivía Iroso Meji, el favorito era Ifá Alaaye, pero todas las vistas se viraron para un hombre llamado Ogunlana. Ifá Alaaye regresó para preguntarle a Irosun Meji por qué su nombre no fue mencionado en relación con la candidatura.

Él sondeó Ifá y éste reveló que Eshu continuaba esperando cuatro chivos más para él, y que agregara un tambor al sacrificio. Él lo completó muy rápido. A la noche siguiente Eshu se levantó y tocó el tambor por todo el pueblo cantando:
Ogún dee, ayaa jamaguere giri giri.

Esta era una canción que anunciaba la cercanía de la guerra, y el pueblo de Odere completo se escondió en sus casas. Aquella noche Ogunlana, el candidato favorito para el trono, perdió a su esposa más antigua y a su hijo más joven. El dolor y la melancolía hicieron que perdiera el interés en la candidatura al trono.

También había tanta confusión y devastación en el pueblo, que todos aquellos que lo favorecieron en la candidatura estaban muertos, perdidos o de luto.
Cuando la candidatura real se desmoronó, solo quedaba Ifá Alaaye y este tomó la corona y se regocijó excesivamente. Él fue a darle las gracias a Irosun Meji con muchos regalos en agradecimiento por la adivinación y el sacrificio hecho por él.

TRATADO DE IFA – ODU IROSO

SE ADIVINÓ PARA INÁ (fuego), EYIN (la fruta de la palma), IKO (las ramas de la palma).

Oliyebe adivinó para Iná (el fuego), Eyin (para la fruta de la Palma y para Iko (las ramas de la Palma). Cada uno de ellos se le aconsejó sacrificar: una estera y tela amarilla, solo Iko realizó el sacrificio. Cuando su padre un jefe murió Iná se instaló como jefe. La lluvia vino y destruyó a Iná.

Eyin se instaló como jefe también, la lluvia vino y lo destruyó. Iko se instaló como jefe, cuando la lluvia vino, él se cubrió con la estera del sacrificio. Cuando terminó de llover Iko se quitó la estera y no murió. Él obtuvo el título de su padre por largo tiempo.

SE ADIVINÓ PARA IROSUN CUANDO IBA A TENER UN HIJO

Okakaraka-afowotiku, Idasegberegberew ako adivinaron para Irosun cuando iba a tener un hijo.

Ellos le dijeron que la vida del niño sería muy dura y que sería difícil hacer dinero para mantener el niño, pero si él quería virar la situación, él debía sacrificar: 2 babosas. Él no realizó el sacrificio. Los niños de Iroso Meji encontraron la vida difícil porque su padre no sacrificó.

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