Tratado de Ofun y sus Omoluos

ofun signos de ifa

Le proporcionamos toda la información referente a Ofun Meji Oragun al igual que todas sus combinaciones Omoluos, en este tratado encontraras, Refranes, Patakies, Eboses, Nacimiento, recomendaciones de cada Odu o Signos de Ifa. Oshaeifa.com te trae los tratados para que puedas ampliar tus conocimientos sobre la literatura yoruba.

Tratado enciclopedico de Ifa Libro de Ofun.

EL NACIMIENTO DEL ODU BABA OFUN MEJI

En el Cielo se llama ORANGUN DEYINEKUN. Mientras contemplaba su venida a la Tierra, se decía que era muy temperamental y áspero. Su ángel guardián le dijo que, si no hacía algo para suavizar su mal genio, no la iba a pasar bien en la Tierra. Entonces, decidió ir en busca de adivinación y fue a ver a una adivina que no tenía extremidades. Ella se llamaba:

UGBIN EENOWO EENOSE.

EJO KODU KODU.

significado:

El caracol que no tiene brazos ni piernas.

La serpiente que se mueve sobre su abdomen.

Ella le aconsejó a ORANGUN DEYINEKUN que hiciera sacrificio con el fin de prosperar en la Tierra debido a que iba a ser un hombre de muchas y buenas prendas siempre que fuera capaz de controlar su mal genio. Ella le aconsejó que sirviera a su Ifá con dieciséis caracoles, lo cual ablandaría y atenuaría su agresividad.

También se le aconsejó que sirviera a Eshu con un chivo. Él hizo los sacrificios y recibió la aprobación de OLODUMARE y de su ángel de la guarda antes de partir hacia la Tierra.

Nació como el hijo de un Rey, quien le puso por nombre ADEABAYE. Incluso de niño, tuvo el raro don de que todo lo que decía se convertía en realidad. Fue el último hijo del Rey y todo lo que pedía le era concedido. Al crecer y hacerse hombre, se convirtió en un ser muy dictatorial y tenía el hábito de no escuchar consejo alguno. Sus deseos eran ley e insistía en salirse siempre con la suya.

Luego de la muerte de su padre, se convirtió en el Rey del territorio. Sus súbditos resistieron un severo estrés y agonía mental. Cuando la situación se hizo muy difícil de soportar, todos se reunieron y le dijeron, desafiantes, que ellos no podían tolerarle más como su Rey.

Como si diera virtualidad al complot que se gestaba en su contra, él también estuvo de acuerdo con abdicar su trono. Durante todo este tiempo no tuvo esposa ni hijos.

OFUN MEJI era conocido como el moribundo Ekún en el Cielo y era allí él hijo mayor de ORUNMILA. Al principio, fue el primer Odu que vino al Mundo, pero veamos cómo regresó al Cielo para convertirse en el último de los Olodus que vino a la Tierra. Él reveló que el Divino OLODUMARE concluyó sus obras creadoras en seis días y descansó el séptimo día. En breve sabremos más acerca de su vida. Analicemos ahora algunas de sus obras importantes en el Cielo.

OFUN MEJI revela en que tiempo OLODUMARE concluyó sus obras creadoras.

ODIBI REKU REKU LERE

OBIDI RIDI RIDI

JE AJE AKAKPO OGUN

KOBO ELEDAARE

IBI REKU REKU

ODIBI REKU REKU LERE

OBIDI RIDI RIDI

JE AJE UGBA ERUMOLE

KIWONBO ELEEDAA WON

IBI REKU REKU.

El problema difícil.

Que resolvió pacíficamente. 

Al final.

Fue el nombre del sacerdote de Ifá que adivinó para OGUN, OLOKUN, ORUNMILA y el resto de las deidades. Les aconsejó que se sacrificaran por sus ángeles guardianes por espacio de seis días para poder descansar en paz y tranquilidad en el séptimo día.

ORUNMILA preguntó por qué el sacrificio debía durar siete días en vez de uno.

El sacerdote de Ifá le respondió que OLODUMARE había creado la tierra, los mares, la atmósfera, las plantas, los animales y la humanidad en siete días.

OLODUMARE creó todos los elementos orgánicos e inorgánicos antes de crear la humanidad, para darle una morada al hombre, para que contara con agua para beber, comida para comer, aire para respirar y pudiera establecer una vida normal en el Cielo a partir del séptimo día. Reveló que OLODUMARE descansó al séptimo día, después que acabó de crear la esfera divina. Les dijo que, de acuerdo con el precedente establecido por OLODUMARE durante la creación, la ceremonia de iniciación de todo sacerdote divino se haría en seis días y que en el séptimo debía limpiar la casa y descansar. Solo así se podría patentizar el sacrificio.

ORUNMILA preguntó una vez más si su ceremonia de siete días no alimentaría las discusiones y la confusión durante la ceremonia. El sacerdote de Ifá respondió que estaba prohibido sostener discusiones o discordias en el momento del inicio de la ceremonia en la casa de un sacerdote. AL KORO LULE AWO ORANGUN DEYLIN EKUN-EEKPAA.

DE COMO LA COTORRA SÉ CONVIRTIO EN UN SIMBOLO DE NOBLEZA.

Fue OFUN MEJI quien reveló en el Cielo cómo la cotorra se convirtió en un pájaro honorable y cómo adquirió sus plumas rojas. Lo hizo mediante el siguiente poema:

IDEMU ODIDE WEREWE

ONI BATTI ANNI AJE ILE ENI DIDE NIDE

AYAA ILE ENI DIDE NINDE

OMO ILE ENII DIDE NINDE

OMO ILE ENII DIDE NINDE.

Se multiplicó en pequeña medida.

Aquel que logra riquezas se multiplica.

Aquel que tiene muchas esposas también se multiplica.

Tal como el que tiene muchos hijos se ha multiplicado.

Este es el encantamiento con el que se hizo la consulta la cotorra, antes de que todas las divinidades la descubrieran, no-solo como un instrumento decorativo, sino también como un símbolo de autoridad e influencia.

Se le aconsejó que hiciera un sacrificio con un pedazo de tela roja, un gallo rojo, tela negra, una paloma, una gallina y un palo duro. El sacrificio lo hizo en casa de Eshu. A partir de ahí, Eshu invitó a la cotorra para hacerle una operación transformadora. Eshu embadurnó la tela roja, envolvió en ella las plumas de la cola de la cotorra y se las sopló hasta dentro del ano. Al final de la operación, todas las plumas del extremo de la cola de la cotorra se pusieron rojas. Cuando se le preguntó a Eshu cuál era el significado de la operación, respondió proclamando que, a partir de ese momento, las divinidades solas podrían tener autoridad y ver en el futuro si utilizan las plumas rojas de la cotorra.

Les instruyó que compraran las plumas rojas como adorno y ornamentación.

Esto explica por qué no existe ninguna divinidad que no las utilice, ya que estas son la luz con la que ven el futuro. Desde entonces la cotorra se convirtió en un ave noble y rica.

(Es importante acotar que, en Cuba, los sacerdotes de Ifá dicen que todos los Orishas llevan pluma de cotorra en la coronación del Iyawó, con excepción de SHANGO. Esto constituye un error. Además, las plumas que se deben utilizar son las de la cola de la cotorra, para consagrar Osha y las del pecho, para consagrar Ifá.)

ORUNMILA CONVIERTE PARA SI LA AUTORIDAD DEL RESTO DE LAS DIVINIDADES.

OFUN MEYI revela cómo ORUNMILA logra conseguir y convertir para su uso propio todos los instrumentos de autoridad ( ashé ) con los que OLODUMARE había dotado a todas las divinidades. Lo hace en el siguiente poema:

OKITI KAPUKE

AWO EBA ONO

ADIFAFUN ORUNMILA

NIGBETI OFELOGBA AYA GBOGBO

ERUMOLE LOWE OGGUN.

OGGUN, la divinidad del metal, y la mayor de las divinidades en el Cielo, era el custodio de todos los poderes y símbolos de autoridad dados a ellos por OLODUMARE. Ello significa que cualquiera que deseara hacer uso de su instrumento de autoridad debía pedirlo a OGGUN.

Mientras tanto, ORUNMILA concibió un medio para apoderarse de todos los poderes que OGGUN guardaba. Fue a consultarse con OKITIPUKE, él fue el adivino de la orilla del camino que le dijo que tendría éxito si hacía sacrificio con un carnero, una paloma y una cola de caballo.

Así lo hizo. Después partió a visitar la casa de OGGUN. Al llegar, le dijo a OGGUN que venía a visitarlo y tras el acostumbrado intercambio de saludos, explicó a su anfitrión que en realidad venía a llevarse los poderes de las divinidades que estaban bajo su custodia, con el siguiente encantamiento:

El niño pequeño no rechaza la leche de su madre.

El ave doméstica no rechaza la invitación del maíz.

Él pené no rechaza la invitación de la pelvis.

Uno no desatiende la mordida de una serpiente.

Nadie resiste la invitación de la tos.

Nadie desatiende la picada del escorpión.

La tierra no puede rechazar los rayos del Sol.

La tela no rechaza el ataque de la aguja.

Nadie puede hacer que el gato deje de cazar ratones.

Nadie desobedece el llamado de la naturaleza.

Ni siquiera tú, OGUN, puedes soportar ver un perro.

Cuando concluyó de recitar el encantamiento, sin vacilación, OGUN fue a su caja de seguridad, sacó todos los instrumentos de autoridad y sumisamente se los entregó a ORUNMILA.

Una vez que éste tuvo los poderes seguros en sus manos, se fue y ya en su casa se los tragó todos. Durante todo este tiempo, OGUN actuó como si estuviera en trance. No se le ocurrió preguntarle a ORUNMILA por qué venía a pedirle los poderes.

Cinco días más tarde, OGUN se percató de que los poderes no estaban en su posesión. Después de recorrer toda su casa, recordó que la única divinidad que lo había visitado en los últimos días había sido ORUNMILA. Decidió visitarlo, porque no sabía cómo explicar el extravío de los poderes.

Al llegar a casa de ORUNMILA, le preguntó si él había ido a su casa durante los últimos cinco días y que si se había llevado los poderes de las divinidades.

Cuando ORUNMILA se dio cuenta de que OGUN no recordaba claramente lo que había sucedido, decidió aprovecharse de la situación y negó haberlo visitado y mucho menos haber tomado los instrumentos de autoridad. Muy afligido, OGUN regresó a su casa, y así fue como perdió todos los poderes de las divinidades con ORUNMILA, quien a pesar de ser uno de los más jóvenes, se hizo, desde entonces, el más poderoso de todos.

Cuando OGUN salió de la casa de ORUNMILA, cantó la siguiente canción:

SHIGO SHIGO AGOTON

MUKOMI TAN TO SHIYERE

SHIGO SHIGO AGOTON.

Por eso, cuando aparece este Odu en una consulta, se le debe decir al consultado que haga un sacrificio para evitar el riesgo de perder un bien atesorado por la obra de un intrigante.

OFUN MEJI REGRESA AL CIELO.

Él también estaba disgustado por su incapacidad de tener éxito en la Tierra y decidió regresar al Cielo, para averiguar sobre sus problemas.

En su viaje de retorno se encontró con la mujer sin extremidades que le adivinara antes de salir del Cielo, pero no la recordó, porque había borrado todos los recuerdos de cuanto había sucedido en el Cielo. Se sorprendió al ver la singular criatura, sin manos ni piernas, y se apartó presa del miedo. La mujer le indicó que se acercara y no huyera, lo que hizo con renuencia.

El aspecto más desagradable de la mujer era que tenía lepra también. Al percatarse de ello, él exclamó EEKA, en señal de sorpresa. Hasta hoy día, es la exclamación tradicional que se emplea cuando OFUN MEJI aparece en la consulta.

No obstante, la mujer le imploró que la consultara, porque sospechaba que él era un sacerdote de Ifá. La mujer le dijo que las dos cosas que más deseaba en su vida eran cómo curar su aflicción y tener un hijo. El sacó su instrumento de adivinación y la consultó. Después de la consulta, le dijo que, si podía hacer los sacrificios necesarios, se pondría bien y además tendría hijos. Le dijeron que hiciera un sacrificio con tres chivos, tres gallinas, tres palomas, tres babosas, tres ratas, tres peces, tres nueces de kolá amarga, tres semillas de kolá y tres yardas de tela blanca.

Fue aquí, que ella le preguntó a OFUN MEJI si él no se daba cuenta de que estaban en el Cielo y que no podían obtener estos materiales. OFUN MEJI la invitó a regresar con él a la Tierra, donde él haría los sacrificios en su nombre. 

Entonces, cargó con ella en la espalda.

Poco después llegaron a la encrucijada de los tres caminos (ORITAMETA)

Antes de llegar, la mujer le dijo que, debido a su estado, le estaba prohibido no solo vivir en el pueblo sino, además, viajar a cualquier hora del día; solo podía hacerlo de noche.

En ese momento, se encontraron con un hombre llamado ASHIPA, que controlaba la encrucijada. Con la ayuda de ASHIPA, abrieron un sendero en la maleza y construyeron una choza. Por solicitud de la mujer, la choza no tenía puerta y la única forma de conocer la entrada era el punto en el que estaba sembrado el árbol de la vida, además de ser el punto en el que había una hoja de palma atada a la choza.

Antes de dejarla, para ir a buscar las cosas del sacrificio, OFUN MEJI le preguntó cómo iba a verla si la choza no tenía entrada. Ella le enseñó las palabras encantadas que él debía pronunciar, tras la cual se recostaría a la hoja de palma y la puerta se abriría para dejarlo entrar. Debía decir: ORO OVIN KIIMU EVON, EEKPA-AIKORO LULE AWO.

Antes de irse, OFUN MEJI descubrió que ella tenía un solo seno. La choza se llamó ILE ODI, conocida hoy popularmente por ILEDI. Antes de continuar su camino para el Cielo, OFUN MEJI visitó a su amigo cercano y confidente, AKPENA, quien había estado buscando esposa. Después de decirle el estado de la mujer, le preguntó si estaba dispuesto a casarse con una mujer poseedora de esas deformidades. Para sorpresa suya, AKPENA acordó reunirse con la mujer. Después de esto, OFUN MEJI se la presentó formalmente.

La mujer, antes de consentir convertirse en la esposa de AKPENA, sacó una varilla misteriosa ante la cual hizo jurar que nunca revelaría su estado. Añadió que, si alguien más venía a la choza a verla por cualquier razón, deberían vendarle los ojos para evitar que la viera. La única excepción era OFUN MEJI y el resto de los sacerdotes de Ifá que lo sucedieran. Cualquier otra persona que la viera, tenía que hacer el mismo juramento de no revelar su estado.

OFUN MEJI CONTINUA SU VIAJE AL CIELO.

Tan pronto se hizo el sacrificio, se le curó la lepra a la mujer tullida y se hizo visible su belleza como mujer joven y bonita. Entonces OFUN MEJI decidió continuar su viaje para averiguar la causa de todos los misterios de sus problemas.

Al llegar al Cielo, se encaminó rápidamente a la casa de la tullida sacerdotisa de Ifá que lo había consultado antes. La mujer no se encontraba por ninguna parte. Su ángel de la guarda le dijo que la mujer se había ido para la Tierra y le aconsejó que hiciera todo lo posible por localizarla, ya que era la única que podía hacerlo prosperar en la Tierra.

Fue entonces, que se percató de que era la mujer que acababa de instalar en la choza en la Tierra. Rápidamente, regreso al Mundo.

OFUN MEYI fue el primero de los Olodus de ORUNMILA que se convirtió en rey en la Tierra porque fue el primero en llegar a ella. Perdida la gracia porque adoptó medidas dictatoriales durante su segunda llegada a la Tierra, se convirtió en el último de los dieciséis Odus de la genealogía de Ifá, después que EJIOGBE y los otros habían llegado.

Restableció contacto con la mujer, a quien ahora le tocaba consultarlo.

Después de la consulta, la mujer le aconsejó que hiciera sacrificio con dos palomas, tela negra, un bastón, puré de ñame, semillas de kolá y cauries en la encrucijada, tras lo cual sería rey nuevamente. Más adelante, veremos como el sacrificio benefició a OFUN MEJI.

EL ORIGEN DE LA FRATERNIDAD SECRETA.

Cuando llegó a la Tierra la segunda vez, se dedicó a practicar el arte de Ifá, especializándose en la preparación de amuletos de buena suerte para las personas. Por ello se decía de él: OFUNLOFUENI AYA, lo que significa que OFUN MEJI es responsable de brindarle asistencia a las personas deseosas de recibir los beneficios del dinero, el matrimonio y la descendencia.

Él era hábil benefactor para estas cuestiones. No obstante, se le despreciaba y era ridiculizado por parte de su gente, que lo veían como alguien que había descendido de la gracia a la grasa. Él, por su parte, respondía a estos ataques advirtiéndole a todos que no lo provocaran indebidamente, porque todavía tenía los poderes para ladrar y morder ante un acto así.

A pesar de sus advertencias, algunos pícaros e insistentes siguieron despreciándolo y provocándolo. Él comenzó a destruir a aquellos que intentaban socavarlo. Cuando se hizo palpable la ira de su reacción, las personas comenzaron a temerle. Al mismo tiempo, él fue a consultarse y le dijeron que desistiera de su postura agresiva.

Los sacerdotes de Ifá que le consultaron en esa ocasión fueron: AFUYE OMO AJE, EWON BALE LOWOJI, ODIDERE AWO AGDADO, ELOMON BIRITI y BABALAWO EDU. Le dijeron que hiciera un sacrificio por la paz, la prosperidad, la riqueza y por una larga vida.

Ellos hicieron todos los sacrificios en su nombre, y con el tiempo se hizo tan rico que terminaron haciéndolo el ORANGUN de ORANGUN. También vivió hasta una edad avanzadísima. Sin embargo, se dice que su amigo AKPENA, el que se casó con la mujer tullida, se asentó finalmente en ITAGBOLU, donde todavía está el templo.

LA CONSULTA DE ORANGUN Y AKOGUN.

OBO TO BO TORI EKU

EKUTELE TO SORO FUN TONI OJO ORIJ

OJONA GOONI OJO OROJU

ADIFAFUN ORANGUN ABUFUN AKEGUN.

El mono atado a la azotea sintió hambre por el abandono.

Era el nombre del sacerdote de Ifá que consultó a los dos hermanos, ORANGUN y AKOGUN, cuando emulaban por el trono de su extinto padre. Como luchaban hasta el punto de la destrucción mutua, intervinieron los hacedores de reyes y decidieron darle el trono al tío de ambos. Pero éste no duró mucho en el trono.

Tras la muerte del tío, los dos hermanos resolvieron su disputa amigablemente.

A su debido tiempo, los hacedores de reyes decidieron darle el trono al mayor de los hermanos, ORANGUN, mientras que el joven AKOGUN fue nombrado vocero del pueblo, sin cuyo consentimiento no se tomó nunca ninguna decisión importante.

ORANGUN disfrutó de un largo y pacífico reinado, con el apoyo activo de su hermano AKOGUN.

Ir arriba