En el Signo Baba Eyiogbe Obatala condeno al Gallo

En la tierra Adie Miyeren que era gobernada por Obatalá estaba terminantemente prohibido matar ratones y éstos vivían en una cueva que era un santuario y aquel que los mataba pagaba con su vida por decreto del Orisha Obatala.

En esta tierra vivía el gallo que era un hombre importante y tenía mucho prestigio entre los

hombres de esa tierra y Obatala lo estimaba mucho. El gallo siempre estaba en casa de Orúnmila, que en esa tierra se llamaba Awó Orun y cuando un día Orúnmila le hizo osode por primera vez al gallo le vio el Signo de Ifa Baba Eyiogbe y le dijo: Tienes tres cosas de las que debes cuidarte para no perderte que son:

  • La ostentación y el culto a la personalidad.
  • Las Mujeres.
  • El Dinero.

Patakie: Obatalá condenó a morir en la horca al gallo en el Oddun Baba Ejiogbe

En esa tierra vivían los Ibejis y jugaban cerca de la cueva de los ratones y sin querer mataron a unos ratoncitos chiquitos, entonces se horrorizaron y salieron corriendo, iban llorando porque sabían que aquello les iba costar la vida y en eso se encontraron con el gallo que al verlos llorando les preguntó que les había pasado y ellos llorosos le contaron todo lo sucedido.

El gallo les dijo que no se preocuparan, cuando se descubran les diré que fui yo quien los mató sin querer y como yo tengo tantas influencias delante de Obatalá, no me pasará nada y él me perdonará y así Uds. quedaran limpios de culpas.

Cuando Obatala se enteró de lo que había pasado y que el gallo decía que había sido él dijo:

El gallo es mi amigo, pero ha quebrantado mi ley por lo tanto tiene que pagar su culpa. El gallo tiene que morir.

Prendieron al gallo y lo condenaron a morir, que esa tierra era la horca en una mata de Aragba que había en las afueras del pueblo.

El gallo había desobedecido lo primero que Orunmila le había advertido. El día de la ejecución todo el pueblo estaba reunido alrededor de Aragba, cuando traían al gallo este miró a Obatalá y para Orula y comenzó a llorar y con sus lágrimas se formó un manantial que les mojó los pies a todos los que allí estaban, entonces mataron, ahorcaron al gallo.

Orúnmila, les dijo a todos los Oshas presente que sabían de la inocencia del gallo, de ahora en lo adelante a todo el que vaya a morir para Uds. tienen que lavarles las patas en recordación al gallo, Orúnmila cogió de esa agua y rezó:

“Abelle belle Adie Niyero, Ese Wemo Omí ye Sokun Akukó”

Osanyin y Egun no estaban presentes y quedaron excepto de las predicciones de Orúnmila.

Desde entonces nació que, para matar gallo, gallina, guineo, paloma, codorniz, etc. Ya bien sea para Osha o para Orúnmila hay que lavarles las patas con rezos para borrar la culpa y que todo sea fresco.

Nota: No se lava a los animales para Egun y Osanyin.

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