Oyekun Osa (Òyèkú Òsá)

Oyekun Osa

Oyekun Osa (Òyèkú Òsá) es el Odu #40 del Orden Señorial de Ifá. Este signo habla de la reverencia y el respeto debidos a la persona recién fallecida, y de cómo esa relación con el mundo espiritual influye en la vida del consultante. Ifá enseña que, para reinar en la vida, abrir caminos, alcanzar prosperidad y gozar de verdadero respeto, es imprescindible propiciar sacrificios a las Ìyàmí (las Brujas), dueñas de lo oculto y del poder secreto. Son ellas quienes permiten que la persona con este Odu pueda coronarse y mantenerse en pie. Por eso Ifá aconseja cumplir el sacrificio marcado, para que las buenas fortunas entren y permanezcan bajo su propio techo.

Análisis y significado del Odu de Ifá Oyekun Osa

Òyèkú Òsá

Oyekun Osa es un Odu de corrección y humildad. Muestra qué pasa cuando la persona pierde el respeto: a los mayores, a los Santos, a los Eggun y hasta a su propia casa. Aquí nacen Agoi–San Lázaro hembra– y las reverencias especiales a los muertos, por eso este signo está lleno de avisos sobre entierros, misas y atención a familiares difuntos que siguen pidiendo luz.

Este Odu revela doble personalidad: por fuera se puede ver orden, pero por dentro hay suciedad, burla, rencor o ingratitud. Esa contradicción abre la puerta a accidentes, enfermedades y caídas morales. El gran Osobo aquí es la bebida, la suciedad y la falta de respeto: quien se acostumbra a vivir así termina pobre, despreciado y espiritualmente destruido.

Oyeku Osa enseña que no se puede “coger la cabeza” antes de tiempo. La cabeza del elefante representa a Olofin y a las grandes responsabilidades. Este signo manda a empezar por la cola: ir escalando poco a poco, con sacrificio, obediencia y humildad. La ambición sin Ebó provoca guerras, envidias y golpes en la cabeza, tanto literales como simbólicos.

Aspectos económicos

En lo económico, Oyeku Osa es signo de comerciante y traficante, pero deja claro que no todo negocio conviene. Dos personas pueden estar luchando por la misma casa, herencia o dinero; Ifá advierte que antes de entrar en competencia hay que sacrificar. El dinero que prospera es el que nace limpio, con orden espiritual y conciencia tranquila.

Este Odu prohíbe volverse orgulloso cuando el dinero llega. La riqueza que hace olvidar la humildad, la gratitud y el respeto a quienes ayudaron se “pudre”: Eshu cierra los caminos y lo ganado se pierde en pleitos, enfermedades o accidentes. Oyeku Osa pide atender bien a Eshu, pagar lo pendiente con Shangó, Obatalá y Orúnmila, y poner en orden la casa para que la suerte tenga por dónde entrar.

También recuerda que no hay que pelear por lo “podrido”: negocios viciados, acuerdos sucios o asociaciones tóxicas. Si se insiste en sostener lo que ya está dañado por orgullo o envidia, Eshu reparte los restos y la persona se queda solo con una lección amarga. Primero Ebó, luego decisión.

Salud en Oyekun Rikusa

En salud, Oyekun Osa marca riesgo de golpes en la cabeza, conflictos con autoridades y problemas en la próstata, además de infecciones en ojos y genitales. La persona debe evitar meterse en broncas, no desafiar a quien tiene más poder y acudir al médico para chequeos periódicos: este Odu no perdona el descuido.

La bebida es un punto crítico. El alcohol aquí no es “diversión”, es herramienta de destrucción: mezclarlo con manejo, discusiones o decisiones importantes trae accidentes graves, incluso la posibilidad de matar a alguien con el vehículo y recibir el castigo de la familia afectada. Ifá es tajante: no se puede beber y manejar.

Oyeku Rikusa también habla de un Egun lisiado o enfermo de las piernas que pide atención. Cuando no se le atiende con misas, flores y oraciones, la energía se manifiesta en dolores crónicos, sensación de arrastre y pesadez en la vida. No esperar a estar muy mal para reaccionar es parte del mensaje de este Odu: el arrepentimiento tardío no sustituye el Ebó hecho a tiempo.

Aspectos religiosos y espirituales

Espiritualmente, Oyekun Osa corrige la falta de respeto. Aquí la persona no cumple con el Santo, no saluda correctamente los tambores, se burla de los hijos de Obatalá y cae en falta con Orúnmila. Este Odu exige rectificar: atender bien a Eshu, darle de comer a Orúnmila, sacrificar a Obatalá y pintar la casa de blanco como señal de limpieza y cambio real de conducta.

Este signo subraya el respeto a Egun y a las Brujas. La mujer debe cubrirse o virar el rostro ante un entierro; el hombre, saludar. No es superstición, es protocolo espiritual. Además, manda a hacer misas y ofrendas al familiar lisiado fallecido, porque su paz influye directamente en la estabilidad del consultante.

Oyeku Rikusa pide discreción: no se pueden divulgar secretos espirituales ni usar la lengua con ligereza. No se asiste a reuniones solo para chismear o hacer negocios turbios. Las reuniones verdaderamente provechosas son las que giran alrededor de Ifá, donde se aclaran dudas, se decide el sacrificio y se busca unir alma y materia bajo la guía de Orúnmila.

Relaciones personales (Amor) en Oyekun Osa

En las relaciones, Oyeku Osa señala hogares divididos: gente peleando por casas, herencias y dinero; hijos que no respetan a sus padres; burla e ironía dentro de la familia. El amor aquí se contamina rápido cuando el respeto se pierde y la suciedad espiritual se normaliza en la convivencia diaria.

Este Odu advierte contra enamorarse solo de la forma, del lujo o de la “apariencia espiritual”. Detrás de una gran belleza puede haber secretos oscuros, manipulaciones o pactos que no se ven. Ifá invita a mirar el carácter, la sobriedad, la responsabilidad y cómo esa persona honra a sus mayores y a sus muertos.

Òyèkú Òsá pide honrar la casa y la raíz: hogar limpio, ordenado, sobrio y en paz para que Obatalá pueda morar. La pareja que prospera bajo este signo es la que acepta disciplina espiritual, respeta a los mayores, hace Ebó cuando Ifá manda y no juega con la burla ni la ironía como estilo de comunicación. Ahí el amor se vuelve camino y no castigo.


Descripción General del Signo de Ifá Òyèkú Òsá

Òyèkú Òsá también revela la guerra entre Shangó y el hijo de Eshu, recordando que no basta la fuerza: hay que usar la astucia y saber cuándo refugiarse bajo el “árbol protector” (las hojas de álamo, ewe adán). Las hojas boca arriba se usan para el bien, las boca abajo para trabajos oscuros y para Ituto. Este Odu enseña que, así como se escogen esas hojas, la persona debe elegir con qué lado de su carácter va a vivir: si con la luz de la disciplina o con la oscuridad de la imprudencia.

Nombres o Alias:

  • Oyekun Osa.
  • Oyekun Rikusa.
  • Òyèkú Òsá.
  • 2-9.

¿Qué nace en el odu de Ifá Oyekun Osa?

  • San Lázaro hembra.
  • Se le ruega a Olofin con dos cocos pintados de blanco.
  • La persona no cumple con ningún santo.
  • Oyekun Osa habla de un familiar difunto o de uno que está enfermo.
  • La persona no respeta a nadie.
  • Fue la guerra entre Shangó y el hijo de Eleguá.

El odu de Ifá Oyekun Rikusa marca:

  • Hay que cuidarse de golpes en la cabeza.
  • Dos luchan por una misma cosa.
  • La persona nunca debe tratar de coger la cabeza; debe empezar siempre por la cola. Con sacrificio escalará sobre los demás.
  • Oyekun Rikusa es el odu encargado de tener una reverencia (saludo) para con la persona fallecida, en gratitud al regreso de la persona después de muerta.
  • Por este signo hay que cuidarse la próstata.

Recomendaciones

  • Para quien se queja de que no ve resultados, colocar dentro de Shangó sus generales y cubrirlos con 16 hojas de álamo caídas boca arriba, y bañarse con 16 hojas de álamo recogidas boca arriba.
  • Cumplir con lo que se debe a Obatalá y respetarlo, así como a sus hijos.
  • Ofrecer a Shangó un racimo de plátanos cubierto con hojas de álamo caídas boca arriba para que cubra todo lo malo hecho en la vida.
  • Hacer Santo para limpiar el camino.
  • Atender bien a Eshu, dándole de comer un chivo pequeño, y alimentar a Orúnmila con dos gallinas negras para estar en Iré en este Odu.
  • Dar de comer chiva a Obatalá y pintar la casa de blanco para limpiar el camino y dejar atrás lo malo.
  • Hacer Ebó antes de realizar viajes, para no tener contratiempos.
  • Hacer Ebó cuando en la casa haya lucha por dinero o por una vivienda, para no perderlos.
  • Pintar la casa de blanco por dentro y por fuera para que Obatalá la visite y otorgue suerte.
  • Procurar ser agradecido con quienes hacen un bien.
  • Asistir únicamente a reuniones relacionadas con Orúnmila y la filosofía de Ifá, no con fines de negocio.
  • Hacer sacrificio cuando se compite por un beneficio, para triunfar sobre el oponente.
  • Escalar desde abajo para alcanzar cargos o posiciones importantes, sin prisa.
  • Empezar siempre “por la cola” y dejar que, mediante el sacrificio, se vaya escalando sobre los demás.
  • Tener su propio Ifá cuando Oyekun Rikusa sale en la adivinación; si ya lo tiene, preparar el sacrificio especial (Ono-Ifá en yoruba, odiha en Benín).
  • Dedicarse al sacerdocio de Ifá como actividad principal, siendo honesto y leal con Orúnmila y con los semejantes.
  • Usar hojas de álamo (ewe adan) que estén boca arriba para trabajos buenos y reservar las que están boca abajo para trabajos de Ituto.
  • Reconocer que vivir “a medias” con otra persona no conviene y resolver esa situación.
  • Hacer misa y atender al familiar difunto enfermo de las piernas con comida, flores, velas, tabacos, café, aguardiente y oraciones.
  • Respetar a los padres y a los mayores de religión.
  • Andar limpio y atender la casa para que siempre esté limpia y ordenada.
  • Cuidarse de microorganismos, especialmente en los ojos y órganos genitales.
  • Hacer sacrificio a Eshu a la orilla del río, tomando una piedra de río como símbolo de la unión de alma y materia, cuando así lo indique el Odu.
  • Permitir que Orúnmila marque el sacrificio pertinente para que terminen las guerras en la vida y se unan alma y materia.
  • Tratar discretamente al familiar lisiado o tullido y hacer sacrificio por él con cuatro caracoles, cuatro yardas de tela blanca y 40 000 (moneda), agregando el iyerosun del Odu.
  • Servir a la noche con un conejo para protegerse de falsos testimonios y malas lenguas.

Prohibiciones

  • No ingerir bebidas alcohólicas para evitar alcoholismo y destrucción física.
  • No ingerir bebidas alcohólicas y conducir, para no provocar accidentes ni causar la muerte de otra persona.
  • No volverse orgulloso por mucho dinero que se llegue a tener, para que la muerte no se lo lleve ni Eshu cierre los caminos.
  • No ser ingrato con quienes le hacen un bien, porque la ingratitud será el inicio de la caída.
  • No frecuentar reuniones con el fin de lucrarse o conseguir dividendos.
  • No apresurarse en obtener cargos importantes; evitar la prisa desmedida por subir.
  • No intentar “coger la cabeza” ni buscar la posición principal sin estar preparado; comenzar siempre desde abajo.
  • No menospreciar a Orúnmila, especialmente cuando debe marcar el sacrificio pertinente.
  • Abstenerse de intervenir en broncas, para evitar golpes en la cabeza y la ira de poderes superiores.
  • Dejar de asistir a reuniones de sociedades profanas a las que se pertenece.
  • Abstenerse de asistir a reuniones donde puedan levantarse falsos testimonios sobre su persona.
  • Evitar la bebida, la suciedad, la ironía, el malagradecimiento, la burla y la falta de respeto, porque conducen a pobreza, desprecio y destrucción física y moral.

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Refranes de Oyekun Osa:

  • Revolución en su casa, en la calle tropiezos.
  • El vanidoso quiere ser higo seco antes de ser higo maduro.
  • Nada bueno se obtiene sin esfuerzo.
  • Un viejo no se burla de si mismo.
  • La persona que puede abandonar su casa para servir a Orúnmila, se convierte en hombre fuerte.

«El vanidoso quiere ser higo seco antes de ser higo maduro» enseña que la soberbia busca atajos. Quien quiere aparentar sabiduría, prestigio o grandeza sin pasar por el proceso de madurar, termina vacío, sin sustancia verdadera y expuesto al ridículo.

Código ético de Ifá de Oyekun Rikusa

  •  El Awó no vive a la mitad con nadie.

«El Awó no vive a la mitad con nadie» enseña que el sacerdote de Ifá no puede vivir entre medias tintas. Su compromiso espiritual exige independencia, límites claros y espacios limpios. Donde se comparte a medias, se mezclan destinos, deudas y conflictos que enturbian su camino y su misión sagrada.

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Dice Ifá en el odu Oyekun Osa (Rikusa)

Oyekun Rikusa

No te enamores solo de la forma ni del lujo: detrás de una gran belleza puede esconderse algo que no pertenece a este mundo. Ifá enseña a respetar los secretos de Egun y a cuidar la lengua, porque la indiscreción abre puertas que luego no se pueden cerrar. No todo se gana con fuerza; muchas veces la victoria llega con astucia y paciencia, subiendo al “árbol del refugio” y dejando que el enemigo caiga por su propio impulso.

Este Odu recuerda que la obediencia a Ifá y la gratitud a quien nos bendijo son la base de una vida limpia. La riqueza que aparta del respeto y la humildad se pudre. No hay que esperar a arrepentirse para querer hacer Ebó: las lágrimas tardías no sustituyen el sacrificio negado a tiempo. Tampoco conviene pelear por lo que ya está “podrido”; si la envidia y el orgullo mandan, Eshu reparte los restos y solo queda una lección amarga.

La verdadera prosperidad nace de servir a Orúnmila y trabajar con constancia. No hay grandeza sin sacrificio, familia sin responsabilidad ni riqueza sin disciplina. El que se entrega a Ifá de corazón cabalga su destino de día y descansa en paz de noche. Mientras tanto, debe preparar el terreno para el “buen samaritano”: un corazón generoso y un Ebó bien hecho atraen ayudas enviadas por Olodumare. La oración funciona como hoja sagrada: se nombra lo que debe detenerse y se le corta el paso con fe y disciplina.

Este signo advierte que no se debe subestimar el poder de las Brujas ni de los “basureros” de la vida. Quien quiere reinar primero sacrifica a quienes gobiernan lo oculto. No se puede querer la cabeza del elefante sin estar preparado: la cabeza representa a Olofin y las grandes responsabilidades. Ifá manda empezar por la cola, subir paso a paso y dejar que el sacrificio sea el que eleve; la ambición apresurada genera guerras innecesarias.

Honrar la casa y la raíz también es central en Oyekun Osa: se hace sacrificio para habitar un hogar bendecido, porque aunque se viaje lejos, el espíritu necesita volver a su origen. No se entra en guerra ni competencia sin sacrificar primero; el dinero que fructifica es el que nace limpio y con la bendición de Ifá. Por eso, cuando este Odu sale en adivinación, se aconseja hacer sacrificio a Eshu con un chivo y agasajar a los jóvenes con akará o galletitas, evitando choques con autoridades. En Igbodun, se ofrece una chiva a las Brujas para que dejen de dañar bienes y negocios. Así, la persona se protege de fuerzas ocultas y camina bajo el orden que marca Ifá: respeto, sacrificio y disciplina.

¿De que habla el signo Oyekun Osa (2-9)?

  • En este Ifá nació Agoi, San Lázaro hembra, hija de Nanu y Azojuano Soyi.
  • En este Ifá se cae en falta de respeto con Orúnmila.
  • En la casa de la persona, dos individuos luchan por la posesión de un dinero o de una vivienda.
  • Oyekun Osa es Ifá de comerciante y traficante.
  • Este Odu recoge el consejo atribuido a Oyeku-Kpota sobre el manejo de las reuniones y el enfoque espiritual de la vida.
  • Cuando Oyekun Osa sale en la adivinación, se indica que la persona está compitiendo por un beneficio y que, mediante el sacrificio, puede superar a su oponente.
  • Este Odu muestra que habrá competencia por cargos importantes y que la persona suele enfrentarse a otros que desean lo mismo que ella.
  • Se explica que, cuando Oyekun Rikusa sale en la adivinación, quien lucha por la existencia tiene en este Ifá una guía para organizar su vida espiritual y material.
  • Se afirma que, bajo la guía de Orúnmila, la persona puede prosperar hasta casarse felizmente, tener hijos, poseer carro y contar con sirvientes.
  • En este Odu se narra la guerra entre el hijo de Eshu y Shangó, donde Shangó se salvó gracias a la mata de álamo.
  • Se detalla el uso de las hojas de álamo (ewe adan), distinguiendo entre las que se emplean para trabajos buenos y las destinadas a trabajos de Ituto.
  • Oyekun Osa habla de un familiar difunto que estaba enfermo de las piernas y andaba con muletas.
  • Se menciona que la persona va a los tambores y no saluda con el respeto que ellos merecen.
  • El significado de Oyekun Osa aclara que la cabeza del elefante, para este Odu (Oyekun Rikusa), representa a Olofin y que la persona aún no está preparada para esa posición; debe permanecer en la “cola” hasta que Orúnmila lo determine, pues de lo contrario tendrá competencia en cualquier lugar al que llegue y saldrá perjudicada por intentar escalar demasiado rápido.
  • Este Odu habla de doble personalidad: la persona sostiene una lucha interna con su alma.
  • Se explica que el espíritu de Eshu (Onne), al montar un Elegbá, se representa mediante una piedra tomada del río como símbolo del alma materializada (alma y materia).
  • Este Odu Oyeku Osa narra el peligro inminente de golpes en la cabeza, provocados por poderes superiores cuando no se hacen los sacrificios correspondientes.

Para Awó Oyekun Rikusa

  • Una persona a la que usted le hizo osode le reclamará que, después de haber realizado las obras, no ha visto resultado. Vendrá hablando de algo que le pasó y que le volvió a suceder.
  • La persona no debe incomodarse y tiene que pagarle a Shangó lo que le debe.

Oyekun Rikusa – Para hombre

  • Cuando el hombre vea un entierro, debe saludar.
  • Si la persona maldice a un hijo de Shangó, la maldición se le revierte.
  • Si este Oyekun Osa marca Osobo, es porque un hijo de Shangó lo maldijo y la maldición lo alcanzó.
  • La persona debe ir al médico para hacerse un chequeo.

Oyekun Rikusa – Para mujer

  • Cuando la mujer salga a la calle y vea un entierro, debe virar la cara o cubrirse el rostro con las manos.

Oyekun Osa Osobo Ikú

  • La persona con este Odu debe tener cuidado de no atropellar a nadie con un vehículo y, si llegara a ocurrir, no puede darse a la fuga, porque la familia del atropellado buscará matarla.
  • Aquí la persona no cumple con el Santo.
  • En la esquina de su casa mataron o van a matar a una persona.

Obras (Ebós) del Odú Oyekun Osa

Para destruir a los enemigos:
Se toman 9 hojas de álamo (ewe adán) caídas boca abajo y se untan con manteca de corojo. Se escoge una piedra que “coma” con Shangó. En un papel de traza se escribe el nombre de los enemigos, se cubre con Iyefá rezado por el Odú en Osogbo, junto con las hojas. Luego se entiza todo con hilo rojo, se coloca a los pies de Shangó y se le da un gallo. Después, todo se empaqueta y se lleva al pie de un álamo.

Para limpieza:
Se hace una limpieza tres viernes seguidos con siete clases de menestras, manteca de corojo, ajo, cebolla y siete monedas de centavo (tipo Awan). Todo se va colocando en una cazuelita detrás de la puerta de la casa. Al finalizar, se lleva al pie de una mata frondosa. A Azojuano (San Lázaro) se le darán dos guineas.

Para limpiar la casa:
Se pintan dos cocos secos, mitad blancos y mitad azules. Se presentan a Olodumare (Dios) a las doce del día y se dejan siete días al pie del Òrìṣà que haya salido en la consulta. Luego se ruedan por toda la casa, desde el fondo hacia la entrada, diciendo: «Shilekun Oyeku-Berikusa». Finalmente, se recogen y se llevan a lo alto de una loma.

Rezo del Oddun de Ifá Oyekun Osa:

OYEKU RIKUSA KULETE KUKU OGUN ATI OSHOSI
DARIKO OYEKU SA AFEREFUN OYA. ORUNMILA ADIFAYOKO
ALODOFA OTOKU TOYE IÑA MEJI IÑA LOWO OSA NITO
LAWASHE LOSOSHU KOMANDI KOLILU ODAM OTOKU TEYE
ORUBO.

Suyere (Canto)

AGOI WIYEBE AGOI KOIYEBE
BABA EGUN ONIFA ARIKUO.

Hierbas (Ewe) de Oyekun Osa 2-9:

  • Yamagua.
  • Jaguey.
  • Sargazo.
  • Gandul.
  • Alamo.

Puedes leer: Los signos de Ifa y su Significado

Patakies (historias) del signo Oyekun Osa:

La hija de Azojuano y Nanu, Agoi

La hija de Azojuano y Nanu, Agoi

En este camino, Azojuano Soyi y Nanu tenían una hija muy hermosa, llamada Agoi. Era tan bella como orgullosa: rechazaba a todos los pretendientes que se acercaban a pedir su mano, porque sólo quería casarse con un hombre que igualara su belleza y sus lujos. Agoi vendía omiwo, ekrú, ekrú-aro y adalú frente al palacio de su padre, Da Soyikajua.

Un día, mientras atendía su puesto, vio a lo lejos a un desconocido que se acercaba. Era de una hermosura impresionante y vestía ropas ricas y llamativas. La imagen de aquel hombre la deslumbró de inmediato. Tanto fue su impacto, que dejó abandonado su negocio y corrió al palacio para hablar con sus padres.

Delante de Azojuano Soyi y Nanu, Agoi declaró que por fin había encontrado al hombre de sus sueños y que quería casarse con él. Su padre y su madre aceptaron sin pensarlo demasiado: estaban cansados de tantas negativas y caprichos. Ese mismo día, Agoi preparó todo y se casó con el misterioso hombre.

Según la costumbre, la novia no podía dormir esa noche en casa de sus padres, sino marcharse con su esposo a la tierra de él. Así, marido y mujer emprendieron el camino. Al rato, Agoi le preguntó a su esposo hacia dónde iban, y él le respondió que se dirigían al centro de la Tierra.

Siguieron caminando, hasta que desde el monte se escuchó una voz que ordenó:
—Doblegado, entrégame tus ropas.

El marido de Agoi se desvistió sin dificultad, ante la mirada atónita de ella. Entonces Agoi descubrió la verdad: aquel hombre tan hermoso no era un ser humano, sino un espíritu. Su figura se transformó en una luz redonda y brillante, sin pies, ni cabeza, ni brazos, ni forma humana alguna. Era sólo luz, pero con gran inteligencia y poderes asombrosos: un fenómeno de otro mundo.

Agoi, sin embargo, no huyó. Desde niña estaba jurada al pie de Zangbeto Egun Arará, y esa alianza con el mundo espiritual le dio valor para seguir adelante hasta el final del viaje.

En el camino atravesaron un río extraño. Sobre sus aguas, telas de muchos colores cruzaban de un lado a otro y hablaban como si fueran personas, pero sin tener forma humana. Eran Egun Agdá. Agoi, maravillada, exclamó:
—¡Cuántas cosas extrañas y raras!

Continuaron avanzando, y ella vio criaturas en estado fetal que caminaban dentro de una tinaja, con coronas de plumas sobre la cabeza. Este era Aroni Añagui. Más tarde, cuando cayó la noche, presenció algo aún más sorprendente: un gallo con pantalones, fumando una pipa. Era el espíritu de Osanyin.

Impresionada, Agoi dijo:
—¡Cuántas cosas fantásticas que se transforman!

Entonces su esposo espíritu le advirtió:
—Nunca cuentes a nadie lo que has visto, porque si lo haces, morirás.

Cuando por fin llegaron a la casa de su esposo, fueron recibidos por seres todavía más extraños, que caminaban y se movían sólo con la fuerza del pensamiento. Estos espíritus observaron a Agoi y, al verla débil y decaída, decidieron no sacrificarla de inmediato a Olofin. La dejaron reposar siete días para que recuperara fuerzas antes de su destino.

Explicación: Esta historia muestra el peligro de la vanidad y de enamorarse sólo de la forma. Agoi, cegada por la belleza y el lujo, abandona su trabajo y la protección de su casa para seguir a un “perfecto” desconocido que resulta ser un espíritu, quedando a merced de fuerzas que no comprende. La enseñanza es que quien elige sólo por la apariencia arriesga su vida y su destino: Ifá recuerda que la verdadera seguridad está en el carácter, la humildad y el respeto a los límites del mundo espiritual, no en lo que brilla por fuera y está vacío por dentro.

La guerra de Eshu y Shangó

Una vez, Shangó tuvo una gran guerra con el hijo de Eleguá. El hijo de Eshu andaba siempre armado, decidido a matar a Shangó dondequiera que lo encontrara.

Un día, Shangó caminaba tranquilamente cuando se topó con él. El hijo de Eshu, al verlo, sacó su arma para matarlo. Como Shangó iba desarmado, tuvo que correr para salvar su vida. El hijo de Eshu no quiso perder la oportunidad y lo persiguió con furia.

Shangó, en su huida, llegó hasta una mata de álamo y se subió a ella, escondiéndose entre sus ramas. Cuando el hijo de Eshu llegó al lugar, no vio a Shangó por ninguna parte y quedó desconcertado, sin entender cómo había podido desaparecer delante de sus ojos.

Entonces Shangó aprovechó el momento: se lanzó desde lo alto del árbol, cayó sobre el hijo de Eshu, lo tiró al suelo boca abajo y así logró vencerlo.

Nota: Por eso, las hojas de álamo que se usan para el Santo y para trabajos buenos son las que están boca arriba, mientras que las que están boca abajo se reservan para trabajos malos e Ituto.

Explicación: La historia enseña que no siempre vence el que tiene más armas, sino quien sabe usar la inteligencia y el momento justo. Shangó, desarmado, no confió en la fuerza sino en la astucia y en la protección del álamo. Ifá recuerda que, ante la persecución y la envidia, a veces la mejor defensa es la estrategia: subir al “árbol del refugio” y dejar que el enemigo, cegado por su rabia, se exponga solo a la derrota.

Oyekun Rikusa Ifá Tradicional

Òyèkú Òsá (Verso)

Eye kan ní n fò I léérémi léérémi
Ó fapá òtún nalè
Ó ró gbonrangandan bí okó
Eye kan ní n fò I léérémi éérémi
Ó fapá òtún nalè
Ö ró gbòràngàndàn bí àdá
Ogun ò dúó ní kòtò odò mó
Ogun ò dúó ní gegele sáále sáále
A díá fún Òrúnmìlà
Wón ní kí Baba ó rúbo
Kó le fÀjìjà wó won mólè fíínfín
Òrúnmìlà ní n bèèrè pé ogun ti ón gbé ti òun yìí
Òún ségun nbè
Wón ní gbogbo ogun òhún ní ó run
Wón ní Àjìjà owóò rè ní ó móo fi nalè
Òrúnmìlà bá rúbo
Òrúnmìlà bá lé gbogbo ogun lo
Ayé bá n dára
Òrúnmìlà lóun ò níí jógun ó mú won nlé ayé
Bí ón bá rúbo
N ní wá n jó ní wá n yò
Ní n yin àwon Babaláwo
Àwon Babaláwo n yin Ifá
Ó ní béè làwon Babaláwo tòún wí
Eye kan ní n fò léérémi léérémi
Ó fapá òtún nalè
O ró gbonrangandan okó
Eye kan ní n fo I léérémi léérémi
Ó fapá òtún nalè
Ó ró gbòràngàndàn bí àdá
Ogun ò dúó ní kòtò odò mó
Ogun dúó ní gegele sáále sáále
A díá fún Òrúnmìlà
Wón ní kí Baba ó rúbo
Kó le fÀjìjà wó won mólè fíínfín
Babá gbébo nbè
Ó rúbo
Mo ló fÀjìjà wó won mólè
Gbonrangandan
Babá ti fÀjìjà wógun mólè
Gbonrangandan
Àjìjà ti wógun mólè
Gbonrangandan.

En Oyekun Osa Ifá dice que esta persona ganará en la vida. Él debería ofrecer el sacrificio para hacerse triunfante. Ifá le desea bien y que ninguna guerra lo detendrá. Un chivo adulto es el sacrificio.

Un pájaro voló metódicamente moviendo sus alas hacia arriba y hacia abajo
Este usó su ala derecha para tocar la tierra
Esto produjo un sonido de carillón como el sonido producido al caer un azadón
Un pájaro voló metódicamente moviendo sus alas hacia arriba y hacia abajo
Este usó sus alas derechas para tocar la tierra
Este produjo un sonido de carillón como el sonido producido al caer un machete
La guerra no se detiene en los valles de un río nunca mas
La guerra ahora se detiene en lo alto de la colina desafiante
Fueron los que hicieron adivinación para Òrúnmìlà
A Baba le aconsejaron ofrecer sacrificio
Para que venciera a todos ellos con su sonajero
Este es Òrúnmìlà que estaba preguntando acerca de la guerra que estaba siendo emprendida contra él
Él preguntó ‘Yo triunfare’
Ellos le dijeron que todas las guerras serán vencidas
Ellos le dijeron que siempre usara su sonajero para golpear la tierra
Òrúnmìlà realizó el sacrificio
Él ahuyentó toda la guerra
La vida entonces lo complació
Òrúnmìlà dijo que él no le permitiría a la gente del mundo ser detenida o arrestada por la guerra
Si ellos realizan el sacrificio
Él entonces comenzó alabar a sus Babaláwos
Sus Babaláwos alababan a Ifá
Él dijo que fue exactamente lo que sus Babaláwos habían dicho
Un pájaro voló metódicamente moviendo sus alas hacia arriba y hacia abajo
Este usó su ala derecha para tocar la tierra
Esto produjo un sonido de carillón como el sonido producido al caer un azadón
Un pájaro voló metódicamente moviendo sus alas hacia arriba y hacia abajo
Este usó sus alas derechas para tocar la tierra
Este produjo un sonido de carillón como el sonido producido al caer un machete
La guerra no se detiene en los valles de un río nunca mas
La guerra ahora se detiene en lo alto de la colina desafiante
Fueron los que hicieron adivinación para Òrúnmìlà
A Baba le aconsejaron ofrecer el sacrificio
Ya que vencerá a todos sus enemigos con su sonajero
Baba escucho sobre el sacrificio
Y lo realizó
Yo Dije que él ha usado su sonajero para vencer la guerra
Gbonrangandan
Baba ha usado su sonajero para acabar con la guerra totalmente
Gbonrangandan
El sonajero (Àjìjà) los ha aplastado
Gbonrangandan.

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