Ika Meyi (Iká Méjì)

Odu ika meyi

Ika Meyi (Iká Méjì) es uno de los dieciséis Odù Mejis de Ifá y un signo de osobo fuerte, asociado a conflictos, engaños, pérdidas y desobediencia. En este Odù se revelan la trampa, el chantaje, la incredulidad y la hechicería maligna, por lo que exige ebó, obediencia y firmeza de carácter para evitar consecuencias graves en la vida de la persona.


Ficha técnica de Ika Meji

AtributoDetalle
NombresIká Méjì, Ika Meyi, Eka Meji.
Orden en el corpus de Ifá11
Diloggún (Santería)14-14 (Merinla tonti Merinla).
Orishas que se manifiestanOrúnmila, Obatalá, Oyá, Orí, Iyami Oosoronga, Eshú, Shangó, Oduduwa, Naná Burukú.
Advertencia de IfáLo que levanta con la cabeza lo destruye con los pies; por orgullo y duda pierde la confianza y termina cayendo en soledad y pérdida.
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Significado y Análisis del Odu Ika Meji

Iká Méjì es un Odù donde la confrontación no siempre se presenta de forma abierta, sino mediante engaño, presión oculta, intriga o manipulación.

Este Odù describe personas que aprenden pronto a mirar con cautela, porque descubren que no todo el que sonríe viene con buenas intenciones. De ahí nace un carácter reservado, defensivo y a veces duro. Lo que en un inicio es protección, con el tiempo puede convertirse en aislamiento, dificultad para confiar y una forma de actuar donde la persona responde con aspereza antes de sentirse herida.

“Si no oigo consejo, no llegaré a viejo.”

En Ika Meji, el problema no es la falta de inteligencia, sino la terquedad. Cuando la persona se encierra en su propio criterio y desprecia la orientación de Ifá, termina tomando decisiones que la enfrentan a conflicto, pérdida o desgaste, dañando con sus propias manos aquello que intentaba proteger.

Aspectos económicos

En Ika Meji, el avance material no pasa desapercibido. Este Odù da capacidad para levantar negocio, sostener posición y abrir caminos, pero ese avance rara vez se mantiene en calma. Lo que se construye aquí suele despertar competencia, comentarios y maniobras ocultas en contra de la persona. No se trata solo de alcanzar, sino de saber conservar sin descuidarse, porque lo logrado puede convertirse en blanco de otros.

“La modestia y sencillez van dentro del cofre de las riquezas.”

En este Odù, lo que se muestra se expone. Exhibir demasiado lo que se logra despierta envidia, provoca interferencias y abre camino a fraude o zancadilla. Ika Meji enseña que la discreción no es adorno, sino resguardo.

Salud y Bienestar

En salud, Ika Meji no permite descuido. Habla de alteraciones circulatorias, presión elevada, espasmos, calambres y padecimientos que pueden desarrollarse en silencio hasta volverse serios. También señala accidentes o afectaciones en las piernas, así como problemas internos que no siempre se comprenden a tiempo. Es un signo que exige observación constante y respeto por las señales del cuerpo.

“El güiro cae al agua, no llega al fondo.”

Este Odù no niega el peligro, pero advierte que no todo está perdido. En Ika Meyi, la caída no siempre es definitiva, pero la recuperación depende de atender a tiempo lo que se manifiesta. Ignorar señales, retrasar atención o descuidar el ebó permite que lo leve se convierta en algo difícil de revertir.

Aspectos religiosos

Ika Meji tiene un peso espiritual marcado. Aquí se habla de hechicería, trampas ocultas, presiones invisibles y pruebas que no siempre se ven, pero se sienten. Es un Odù con capacidad de defensa, cierre y corte, pero exige seriedad absoluta en todo lo relacionado con ebó, fundamentos y atención a las deidades. Lo mal hecho aquí no se queda sin respuesta.

“Lo que yo digo, Olodumare lo oye.”

En este signo, la palabra no es ligera. Lo que se pronuncia desde la rabia, la intención de herir o la maldición puede tomar forma y regresar. Ika Meji advierte que la lengua desordenada abre caminos que luego no se pueden cerrar con facilidad.

Relaciones personales y amor

En el terreno afectivo, Ika Meji muestra vínculos intensos. Puede dar relaciones firmes, lealtad y compromiso, pero también despierta celos, posesividad y una fuerte necesidad de control. La persona no suele amar a medias; siente profundamente, pero esa misma intensidad puede llevarla a desconfiar, exigir o dominar. Cuando no hay equilibrio, el vínculo deja de ser refugio y se convierte en conflicto.

“La mujer que venga a mí encontrará felicidad.”

Ika Meji no engrandece a la persona: la compromete. La estabilidad en pareja no nace de la fuerza del carácter, sino del trato, la fidelidad y el respeto. Cuando el afecto se convierte en dominio, sospecha o imposición, lo que debía sostener termina desgastando.


Descripción general del Odu de Ifá Iká Méjì

Este es un Odù profundamente ligado a la brujería y las trampas, donde las fuerzas oscuras operan. Sin embargo, también revela que el bien puede venir de los contrarios, y que la salvación no siempre llega de quien se espera. Ika Meji es puerto seguro… pero solo para quien cumple con Ifá.

En este Odù se revela que, antes del sacrificio, a los animales se les amarra el hocico y se les sopla coco y pimienta masticados en los oídos, los ojos y la frente, como parte del orden que rige el ebó.

Asimismo, Ika Meji tiene potestad para cerrar el ebó y despedir del tablero, hacia el Cielo, a los demás Odù y a los espíritus que fueron llamados durante su ejecución.

¿Qué nace en el odu de Ifa Ika Meyi?

  • La maldad de los seres humanos.
  • Las palomas torcaces y las tórtolas.
  • La rogación del vientre con calabaza para el vientre femenino que se deforma.
  • Las anclas y las piraguas.
  • El uso del Obi Omi Tutu en la adoración a Orúnmila y a todos los Santos.
  • El baile de las cabezas de los animales de cuatro patas sacrificados a los Santos.
  • El agua fresca que se ofrenda a los Santos, sobre todo a Eshu-Elegba.
  • La exogamia.
  • El matrimonio.
  • El racismo y la xenofobia.
  • Los bancos de arena.
  • Las telas.
  • Los muelles.
  • Las clavículas y las costillas.
  • Las garras de los felinos, las armas naturales, el lagarto y la iguana.
  • El aborto provocado y el odio a los niños.
  • La apertura de comercio en los países.

¿Qué habla el signo Ika Meji?

  • Habla la Boa, que rige todos los reptiles; este Odù se representa por dos serpientes.
  • Habla de la hechicería maligna, la brujería y la trampa.
  • Habla de chantaje, ardid, engaño, pérdida y fraudes.
  • Habla del casamiento, del esposo, de la sangre, de las heridas y de la fidelidad.
  • Habla de la guerra entre Obatalá y Yemayá.
  • Habla de quitar a uno de un lugar o posición para poner a otro.
  • Habla de que, cuando sale en Osobo, la policía llega a la casa.
  • Habla de que el Awó, si se lo propone, puede llegar a ser hechicero poderoso de magia negra o palo judío.
  • Habla de que Orúnmila mandó al barco a hacer Ebó, y no lo hizo.
  • Habla de que Orúnmila baila con las cabezas de todos y lo seguirá haciendo.

Señala:

  • Reforzar a Ogún.
  • No entregar Osanyin al ahijado.
  • Saludar al arcoíris cuando salga.
  • Se prohíbe comer maní y maíz.
  • La persona tiene mueca, maña o tic nervioso.
  • Dar de comer a todas las aguas.
  • Salva el amor filial hacia los hijos.
  • Ogue es la corona del Obá de los Hausa.
  • Se prohíbe hacerle Ifá a sacerdotes de otras religiones.
  • Shangó y Egun comen juntos toda clase de animales.
  • Aquí el mar se pobló de peces.
  • Los colores de este Ifá son negro, azul y rojo.
  • Las hierbas de este Odù son: azucarito, celestina azul, cerraja, maíz y duro.

Dice Ifá en Ika Meji

Cuando Ika Meji se manifiesta en adivinación, su palabra no habla en una sola dirección. Este Odù señala tanto lo que puede levantarse como lo que puede torcerse en la vida de la persona. Habla de matrimonio, respeto, posición, estabilidad y fructificación, pero también de obstáculos, acusaciones, envidia, tropiezos y peligro de desviarse del destino si no se realiza el ebó indicado. En Ika Meyi, el resultado depende en gran medida de la obediencia a Ifá y del cumplimiento de lo que el signo manda.

Cuando Ika Meji viene en Iré

Cuando Ika Meji habla en Iré, anuncia uniones estables, consideración y avance material. Para el hombre, señala la llegada de una mujer que se une por voluntad propia y permanece con firmeza. Para la mujer, anuncia la llegada de esposo y estabilidad en la relación.

También marca fructificación de proyectos, superación de obstáculos y apertura de caminos cuando la persona atiende a Ifá, a Eshu-Elegua, a Ogún, a Orishanlá y a Olodumare como corresponde.

En ceremonias de iniciación, puede señalar corona, posición y reconocimiento, así como la obtención de casa, negocio propio y estabilidad dentro de la vida religiosa.

Cuando Ika Meji habla en Osobo

Cuando Ika Meji se presenta en Osogbo, advierte sobre pérdidas, acusaciones, conflictos difíciles y tropiezos que pueden torcer el destino si no se hace el sacrificio indicado.

Si sale en Awafakán, la persona debe hacer Ifá para no perderse, siempre que no tenga impedimento moral ni sea caballo de Santo.

También señala envidia de los propios hermanos, cargas difíciles de vencer y situaciones vergonzosas que solo se apartan mediante ebó y obediencia.

En la mujer, puede manifestarse como afecciones en el vientre o el estómago, vinculadas a conductas que Ifá manda corregir.

En Osogbo, Ika Meji no debe dejarse sin atención, porque su palabra se vuelve pesada cuando la persona desoye lo que el signo está mostrando.

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Recomendaciones de Ika Meji

  • Tratar bien a la mujer; no golpearla ni ofenderla.
  • Encausarse en la vida para no caer en humillación en la vejez, la enfermedad o la adversidad.
  • Ser obediente con Ifá para que la cabeza lleve a una buena posición.
  • Atender la cabeza con regularidad.
  • Usar Obi Omi Tutu en la adoración a Orúnmila y a todos los Santos.

Obras y prescripciones

  • Dar de comer a todas las aguas; los adimuses deben llevarse al río.
  • Recibir a Ogún y, si ya se tiene, reforzarlo y darle de comer.
  • Reforzar a Ogún cuando este Ifá hable en Osobo.
  • Dar a Yemayá un gallo blanco.
  • Dar a Eshu un pollo.
  • Rogarse la cabeza con cochinillas, cucarachas blancas y plátano indio maduro.
  • Rogarse la cabeza con una guabina (Ejá-Oro).
  • Darse baños con omiero de hierbas de Ifá.
  • Dar a Inle-Oguere manteca de corojo y hacer Ebó con dos palomas, dos guineos y demás ingredientes.
  • Poner a Elegua dos Ogué cargados con raíz de ceiba, jiquí, atiponlá, cabeza de chivo, ero, obi, kolá y osun naború, forrados con dilogunes.
  • Poner a Obatalá y a Eshu ocho ekrú a cada uno.
  • Poner a Eshu-Elegba jutía, pescado ahumado y maíz tostado, y darle un gallo, previo Ebó con dos palomas blancas.
  • Presentar la comida a Elegua y no entregarla hasta el tercer día.
  • Antes de entregar Osanyin al ahijado, hacer Ebó con una gallina, dos papas, dos ñames, demás ingredientes y dinero.
  • Hacer Ifá a los nacidos bajo este signo cuando así se indique, para preservar la vida.

Prohibiciones (Tabúes) de Ika Meji

  • No poner líquidos ni comida en jícaras.
  • No consagrar en Ifá a sacerdotes de otras religiones.
  • No desobedecer a Orúnmila.
  • No incurrir en infidelidad conyugal.
  • No brincar huecos ni zanjas.
  • No entrar en cuevas.

Refranes del Odu de Ifá Ika Meyi:

  • La mujer que venga a mí encontrará felicidad.
  • Usted siempre está llorando.
  • La modestia y sencillez van dentro del cofre de las riquezas.
  • El güiro cae al agua, no llega al fondo.
  • De no darme mi lugar, es seguro que me lo quiten.
  • Lo que yo digo, Olodumare lo oye.
  • El que piensa traicionar, ya está consumado.
  • Mi vida tiene un nombre “problemas”.
  • Gracias al bote llegó la riqueza.
  • Si no oigo consejo, no llegaré a viejo.
  • El oro no falta jamás a los ojos del leopardo.
  • Al joven se le niega el derecho.
  • Cuando el ancla se mueve, el barco se detiene.
  • Todos los árboles se secan, el bambú no.
  • El hombre se sujeta a su viejo bastón en su andar en la tierra y de un madero viejo en el mar.
  • La jícara nació por desobediencia.
  • El rey de los Ahusas no muere jamás pobre.

«El que piensa traicionar, ya está consumado» advierte que la traición no comienza en el acto, sino en la intención. En Ifá, quien guarda engaño o deslealtad en su pensamiento ya ha torcido su destino, porque lo que se concibe contra otro termina volviéndose contra uno mismo.

Código ético de Ifá del odu Ika Meji:

«El bienestar del Awó parte de su contrario» enseña que muchas veces la firmeza del sacerdote se levanta frente a la oposición y la envidia. En Ifá, el contrario no solo prueba al Awó: también lo obliga a mantenerse recto, a cuidar su palabra y a sostener su fundamento para que su camino no se tuerza.

Ebbo del Odu Ika Meyi Ifa:

Ebó para tranquilizar a un hombre en la casa

Se hace polvo la cabeza de jutía y de pescado, se coloca en el tablero y se reza Babá Ika Meji. Luego ese polvo se añade a un alimento para que la persona lo consuma.

Después se toma un huevo de gallina clueco, se le pinta Babá Ika Meji y se rompe en la puerta de la casa por la parte exterior, diciendo:

«Así como este huevo no sacó pollo, así mismo Fulano de tal no salga a la calle».


Obras para los Orishas

  • Para Yemayá: se le dará un gallo blanco.
  • Para Eshu-Elegba: se le dará un gallo.

Rogación de cabeza (secreto de Ika Meji)

Se ruega la cabeza con:

  • cochinilla
  • cucarachas blancas
  • plátano indio maduro

Obra para Elegba

Se le colocan dos Ogué cargados con:

  • raíz de ceiba
  • jiquí
  • atiponlá
  • cabeza de chivo
  • ero
  • obi
  • kolá
  • osun naború

Cada uno se forra con una mano de dilogunes (caracoles).

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Rezo del Odu Baba Ika Meyi:

IKA NI KANI EBO IKA NI KANI ONI BABALAWO OLUWO AGUBI AGBE DEMOYEKO
BEBE OSI AGBE DEMOYEKO OTU ÑARA ÑARA ADIFAFUN LAOKO ELEBUTE,
JEKUA OSHANLA BIRINIWA ONIBARA NIREGUN ONI MIREO OGUN ALAWEDE,
MAFEREFUN OLOKUN.

Suyere Oddun Ika Meji:

MAYOKODA MAYOKODA WARA NI MAMA YOKODA WARA NI BEBE OTUN
BEBE OSI OTO ÑARA ÑARA ADIFAFUN ELEBUTE.

Verso de Iká Méjì Ifá Tradicional Nigeriano

Káwó fún mi
Kí n kásè fún o
A díá fún Oníkàámògún
Omo Aláaka káwó ikú
Wón ní ó sá káálè ebo ní ó se
Wón ní ó fi aaka kún ebo è rú
Kò kú
Kò rùn
Kà sàì kábi kúò
Akika
Akika kà sàì kábi kúò
Akika.

Ifá desea que esta persona esté bien. Ifá dice que él lo salvará de las garras de la muerte, de la enfermedad y la pérdida. Él debe agregar Aaka a su sacrificio.

Káwó fún mi
Kí n kásè fún o
Hizo adivinación para Oníkàámògún
El hijo de Aláaka káwó ikú
Le aconsejaron que cuidara de la tierra y ofreciera sacrificio
Le aconsejaron que agregara Aaka a los artículos del sacrificio
Él no falleció
Ni cayó enfermo
¿Qué rodará las cosas malas lejos?
Akika
Akika rodará las cosas malas lejos
Akika.

Patakies del signo de Ifá Ika Meyi:

Al que a hierro mata, a hierro muere

Eran tres amigos inseparables, entre ellos uno llamado Adimere. Siempre andaban juntos, hasta que dos de ellos le propusieron viajar a otra tierra en busca de prosperidad.

Partieron y, al llegar a un nuevo reino, pidieron trabajo al rey. Este empleó a los dos amigos en tareas normales, pero a Adimere lo envió a sembrar calabazas con la condición de que debía traerlas listas para comer ese mismo día.

Cada vez que Adimere clavaba el pico en la tierra, se quedaba dormido. Al despertar, encontraba una calabaza crecida y otra lista para comer. Así cumplía con lo imposible, lo que provocaba la molestia del rey, quien comenzó a imponerle trabajos cada vez más difíciles. Sin embargo, Adimere siempre lograba superarlos.

Con el tiempo, Adimere decidió consultarse con Orúnmila. Antes de partir, pidió a sus amigos que no revelaran su destino. En la consulta, Orúnmila le vio Ika Meji y le indicó hacer ebó para librarse del sufrimiento. También le advirtió que debía apartarse de sus dos amigos, pues su cercanía lo pondría en peligro. Además, le anunció que sería llevado a una tierra donde lo esperaban para gobernar, y que después del ebó debía atender su cabeza.

Al notar su ausencia, el rey interrogó a los amigos de Adimere. Al principio guardaron silencio, pero ante la amenaza de castigo, terminaron revelando todo. Entonces el rey ordenó fabricar una caja del tamaño de Adimere.

Cuando Adimere regresó, fue apresado, encerrado en la caja y arrojado al mar. Pero como había cumplido con el ebó, su destino cambió. Unos pescadores encontraron la caja flotando y, creyendo que contenía un animal, la arrastraron hasta la orilla. Al escuchar a Adimere cantar, comprendieron que había un hombre dentro. Lo liberaron, y al oírlo hablar su lengua, lo reconocieron como alguien importante y lo coronaron rey en aquella tierra.

Ya en el trono, le preguntaron qué deseaba. Adimere no pidió riquezas ni venganza, sino que mandó a invitar al rey que tanto lo había hecho sufrir.

Antes de acudir, aquel rey consultó con Orúnmila, quien le aconsejó no ir. Sin embargo, desobedeció. Cuando llegó, no reconoció a Adimere. Este lo tranquilizó y le aseguró que no lo mataría, pero lo hizo prisionero.

Luego le impuso la misma prueba que él había recibido:

—Toma estas semillas, el pico y la pala. Ve a la montaña y siembra calabazas, porque hoy quiero comer de ellas.

Explicación: Este patakí de Ika Meji revela que el destino del hombre puede cambiar cuando cumple con el Ebó, aun en medio de la traición y la adversidad.

Adimere se salva porque obedece a Orúnmila y se aparta de quienes lo comprometen, mientras que sus propios amigos lo entregan por miedo y debilidad. Aquí se ve cómo el enemigo no siempre está fuera, sino entre los más cercanos. El rey, al actuar con abuso y sin razón, termina enfrentando la misma prueba que impuso.

Ifá advierte que quien prepara el mal para otro termina caminando hacia él, y que solo el sacrificio cumplido y la obediencia sostienen al hombre frente a sus enemigos.

La mujer usurera

En este camino de Ika Meji se cuenta que había una mujer muy rica, pero muy ruin, sobre todo con la comida. Cuando alguna visita llegaba a su casa, aunque fuera de su propia familia, tapaba lo que tenía para que nadie comiera. Después de haber comido ella, antes que dar a otro lo que sobraba, lo botaba a la basura. Por esa causa, todos los días amanecía con la barriga hinchada.

En una ocasión, un familiar suyo fue a casa de Orúnmila, y este le dijo que aquella mujer tenía que gastar bastante dinero en comida y repartirla durante cinco días a todo el que llegara a su casa; y si nadie llegaba, debía llamar a los vecinos para compartirla con ellos.

Cuando la mujer supo lo que Orúnmila había mandado a decir, respondió que no haría tal cosa y que Orúnmila era un glotón.

Oshún se enteró de lo sucedido y fue a pedirle comida, pero la mujer se la negó. Entonces Oshún se disfrazó y salió vendiendo calabazas. Llegó hasta la casa de la mujer y se las ofreció. La mujer le preguntó para qué servían, y Oshún le respondió que eran para comer. Cuando preguntó el precio, Oshún le dijo que costaban ocho pesos.

Allí mismo comenzaron a discutir, y Oshún le tiró las calabazas por la barriga. En el lugar donde cada una golpeaba, se le formaba un tumor. Día tras día se le fue hinchando más el vientre, hasta quedar deformada.

Viéndose en aquel estado, la mujer mandó a consultarse con Orúnmila, y este le mandó a decir que no eran las calabazas lo que la habían puesto así, sino la comida que ella negaba y botaba todos los días. Pero la mujer dijo que aquello era mentira.

Al empeorar, mandó nuevamente a consultarse, y Orúnmila repitió que tenía que gastar bastante dinero en comida durante cinco días para que la gente comiera en abundancia, pues solo así se le bajaría la hinchazón.

Ya perdida, hizo lo que Orúnmila había mandado. Repartió comida durante cinco días, y cuando comenzó a mejorar, fue a darle gracias. Entonces Orúnmila le dijo que aún no había terminado, que debía darle de comer a Oshún en cinco ocasiones distintas.

La mujer cumplió lo mandado y después hizo Yoko Osha. Así fue como recobró la salud.

Explicación: Este patakí enseña que en Ika Meji la comida negada se vuelve enfermedad en el cuerpo. La desobediencia a Orúnmila prolonga el osobo, y solo el cumplimiento del ebó abre nuevamente el camino. Aquí Oshún señala la falta y pone la prueba donde estaba el atraso.


Eshu de Ika Meji: Eshu Bi

Eshu Bi es el Eshu Elegba propio de Ika Meji. Vive en los matojos y se manifiesta como un niño. Es hermano de Akongoriye. Su fundamento se hace con piedra del monte.

Carga:
Lleva hierbas como celestina azul y blanca (oriye y kotoriye), pata de gallina, frescura, ortiguilla, hiedra, tres guías de calabaza, peonía, además de tierra de loma, tierra de cangrejo, tierra de cárcel y tierra de cuatro esquinas. También se le ponen ero, obi, kolá, osun naború, orogbo, la cabeza y patas delanteras de jicotea, una cabeza de pescado, y el nombre y apellidos de la persona que lo recibe. Lleva además una mano de dilogunes.

Antes de cerrarlo, se lavan los pies de la persona que lo recibe, y con esa agua se lavan también los dilogunes. Terminada la carga, se le da un gallo, cuyo cuerpo se lleva relleno al monte. Esto debe hacerse antes del lavatorio.

Este Eshu también tiene camino en las esquinas. Se dice que realiza maldades cuando no está atendido correctamente. Es hermano de Eshu Lawana, que vive en la sabana y transita por todos los caminos. Eshu Bi conduce a las personas desde las esquinas hasta donde se encuentra el Ánima Sola durante la noche.

Es considerado jefe de los Ibeyis (Jimaguas) y protector firme cuando decide amparar a su hijo. En la tradición Arará, se le conoce con el nombre de Baisoyé.

Aprende sobre los 16 Mejis:

1 comentario en “Ika Meyi”

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