Otrupon Meyi (Òtúrúpòn Méjì)

Otrupon Meyi (Òtúrúpòn Méjì), duodécimo Odu del orden señorial de Ifá, marca una vida de lucha constante, desconfianza y soledad. Quienes nacen bajo su influencia son fuertes, dominantes e intuitivos, pero también pueden volverse temidos si se desvían del camino. Guiados por Egun y dotados de un sexto sentido, ven más allá de lo evidente, aunque el precio de no obedecer es alto: su ángel guardián los castiga, y su memoria puede fallar. Ifá les recuerda que solo el sacrificio y la obediencia abren el camino al reconocimiento, la prosperidad y la protección duradera.
Análisis e Interpretación del Odu Otrupon Meyi
Otrupon Meji es un signo que habla desde el abismo. Representa ese momento en el que el ser humano se siente separado de todo: de su familia, de su comunidad, incluso de su propia esencia espiritual. Es el Odu donde Orúnmila, herido por la traición y la maldad del mundo, decide abandonar la Tierra. Es el Ifá del abandono divino, pero también el de la reconstrucción, el del nuevo comienzo después de la ruina.
Este signo nos enseña que cuando todo parece destruido, aún queda el conocimiento. Queda el recuerdo de lo que fuimos y la posibilidad de ser algo distinto. Como la paja seca que le habla a la verde: “Cuando yo muero, tú naces”, Otrupon Meji nos recuerda que todo final contiene en sí la semilla de un nuevo inicio.
Pero este Odu no es indulgente. Su energía no permite la comodidad ni la mediocridad. Aquí todo se paga: la traición se paga, la mentira piadosa también. Las personas regidas por este signo tienden a vivir con peso en el alma, porque arrastran no solo sus propias culpas, sino las consecuencias de lo que no dijeron, de lo que no hicieron a tiempo.

Otrupon Meyi no ofrece recompensas fáciles. Es un camino largo, pedregoso, lleno de pruebas, donde el sacrificio, la vigilancia espiritual y la paciencia se vuelven las únicas armas útiles. Aquí, el silencio vale más que la palabra, la cautela más que la confianza, y la obediencia espiritual más que cualquier acto impulsivo.
Aspectos Económicos
En Otrupon Meji, los recursos no fluyen con facilidad. Es el signo del comerciante que no se queda fijo, del que cambia de lugar, de nombre, de estrategia. Aquí, el trabajo duro no garantiza el éxito si no está acompañado de sacrificio ritual y protección espiritual.
La enseñanza económica de este Odu es clara: si no haces Ebó, pierdes. Si traicionas un pacto, el negocio se cae. Si ignoras las advertencias del muerto, te arrebatan lo construido. Este signo muestra que lo material se desvanece fácilmente cuando el corazón está desconectado de la ética y del propósito.
En cambio, cuando se actúa con verdad, cuando se respeta a los mayores y se mantiene una conducta limpia, el fruto maduro cae solo del árbol. No hay que correr detrás de la fortuna: ella llega cuando uno ha sembrado desde la paciencia.
«La paja seca muere y nace la nueva» nos recuerda que en la economía, como en la vida, todo ciclo tiene su fin y su renacer. Las pérdidas abren paso a nuevas oportunidades; lo viejo debe caer para que lo nuevo crezca. Nada florece sin renovación.
Salud y Bienestar
Este Odu habla de un cuerpo que lleva las marcas del alma. El vientre enferma porque las emociones no se digieren. La cabeza olvida porque el espíritu ya no quiere recordar. Aquí se manifiestan enfermedades femeninas como fibromas, flujo blanco, dismenorreas, así como problemas digestivos, cardíacos, circulatorios y nerviosos.
Otrupon Meji enseña que cuando se rompe el vínculo con los ancestros o se ignoran sus llamados, el cuerpo grita. La enfermedad no es solo física, es una metáfora del alma que se desorganiza, del orden sagrado que ha sido violado.
El Ebó aquí se vuelve medicina. No solo para curar, sino para restablecer la conexión perdida entre el individuo y su linaje espiritual. Oshún se limpia con calabazas porque no basta con sanar el cuerpo, hay que purificar el centro de la vida: el vientre, el asiento del alma femenina.
Aspecto Religioso
Este es el Odu del exilio espiritual. El lugar donde las deidades abandonan la Tierra, y los hombres se quedan solos con sus errores. Pero no para siempre. Otrupon Meji es también el signo donde se transmite la sabiduría, donde Orúnmila deja sus secretos para que los sabios los encuentren.
Este signo revela que no todo el conocimiento es luz. Hay saberes oscuros, duros, que solo se adquieren atravesando la noche del alma. Aquí el Awó no solo consulta: se enfrenta a su propia sombra. Es guía de los muertos, escucha sus voces, y si no actúa con humildad, esas mismas voces lo condenan al aislamiento.
Por eso se dice que en este signo el que sirve cabezas ajenas pierde la suya. Hay cosas que no deben tocarse, energías que deben respetarse. El que no se cuida, muere en el cruce del camino. El que no se limpia, carga maldiciones ajenas. Pero el que respeta, el que recibe Osanyin y protege su destino, recibe también la guía de lo invisible.
Amor y Relaciones Personales
El amor en Otrupon Meji es terreno difícil. Este signo trae relaciones donde la pasión consume la voluntad. Habla del hombre que se deja dominar por una mujer que lo muerde —una metáfora del deseo que nubla el juicio—, y de mujeres que abandonan a sus esposos buscando algo que al final no encuentran.
Aquí, el amor se vuelve prueba, espejo, trampa. Es fácil confundir el deseo con el afecto, la necesidad con el compromiso. Y por eso, el resultado es muchas veces el abandono, la soledad o el desencanto. En este Odu, la traición suele venir de donde más se confía.
Por eso, Ifá enseña que la mejor pareja no es la más joven ni la más atractiva, sino aquella que aporta estabilidad, lealtad y equilibrio. El matrimonio aquí no debe nacer del capricho ni del interés, sino de una construcción espiritual. Si hay desequilibrio, el vínculo se rompe, y todo lo demás también: negocio, salud, paz.
«Cuando hay guerra, el soldado no duerme» Òtúrúpòn Méjì señala que en tiempos de conflicto no hay espacio para el descanso ni para la distracción. En toda lucha constante, la vigilancia es una necesidad, no una elección. Donde hay tensión, el alma permanece despierta, cargando el peso de la incertidumbre.
Descripción General del signo Otrupon Meji (Tratado)

Otrupon Meji es el signo donde se toca fondo, pero también donde se aprende a reconstruirse desde las cenizas. Es un Ifá de sabiduría amarga, como el conocimiento que se obtiene después de una gran pérdida.
Aquí no hay espacio para la ligereza: el que no se disciplina, cae. El que no se limpia, enferma. El que no escucha, pierde. Pero el que persevera, el que hace Ebó, el que honra a sus muertos y no olvida quién es, encuentra en medio de la oscuridad el mapa hacia su destino.
¿Qué nace en el Odu de Ifá Otrupon Meji?
- El arrastrar los animales de cuatro patas después de haber sido sacrificados a los Oshas u Orishas, tal como hacía el tigre. “EKUN MENI EKUN MENI KI EKUN MERAN” (El tigre arrastra su comida, nosotros también).
- Los sueños.
- El útero y el estómago.
- Las hernias, los tumores, las diarreas, el flujo blanco, los fibromas.
- Los peces, las cotorras y las arañas.
- El bloqueo y el ostracismo.
- La ceremonia en la que el Awó que nace arrebata sus armas de las manos del padrino y después baila en el Igbodun de Ifá.
- Que Shangó coma chivo por primera vez y junto con Eshu-Elegba.
- En los hijos de Elegba, vida enferma.
- La gordura.
- La jerarquía de Olofin sobre todas las divinidades, incluyendo a Orúnmila.
- Los pigmeos y los enanos.
- La nomenclatura científica.
- La mentira piadosa.
- Que los niños al nacer vengan de cabeza.
- Poner a Shangó en la puerta del Igbodun (Shilekun Igbodun Ilé), porque sin la protección de Shangó, el Rey no puede montar el trono.
- La prohibición en este Odu, Otrupon Meyi, de fumar por Shangó, que quemó todos los ñames (en Igbodun).
- El tocar el suelo con la punta de los dedos y luego el pecho, pues Shangó destruyó la Tierra. Los Awoses lloraban cuando salía el Odu en Atefá.
- La destrucción de la humanidad.
- Hacer Paraldo con gallina clueca, que representa a Ikú.
- Abstenerse de servir o rogar las cabezas de otras personas, sin importar el pretexto.
- Que Orúnmila transmitiera la sabiduría y la ciencia: la inteligencia (Ologbon) se lanzó a Ifá y vino al mundo.
- Que se caigan los frutos de los árboles cuando se maduran. El Odu refleja la maduración de los frutos.
- La fruta bomba o papaya.
- La prohibición de rogarse la cabeza con caracoles (Igbín) a los hijos de Oshún.
¿De qué habla el signo Otrupon Meyi?
- El canto a sus ancestros.
- Ponerle los iñales a Oshas y Orishas.
- Que Ejiogbe y Otrupon Meyi bajaran juntos a Ifé.
- Aquí, Olofin mandó el diluvio universal.
- Otrupon Meyi, por Osobo, en el matrimonio todo se desbarata (los tarros a Ogún por el cazador).
- Es el Odu del Diablo.
- Es el final de un proceso y comienzo de otro.
- La persona es reservada (bloqueo y ostracismo).
- Es la mentira piadosa.
- La Tierra ofendió a Orúnmila.
- Las enfermedades del Odu son: continuos resfriados, flujo blanco, fibroma, cáncer de útero, dismenorrea, hernia escrotal, elefantiasis, forúnculos, tumores, diarreas, derrame cerebral, infarto, falta de aire, alcoholismo, pérdida de memoria, apoplejía, operaciones internas, hidrólisis, diabetes, artrosis cervical, neurosis y obesidad.
- El Odu se conoce con el nombre secreto de Ilero (tierra sólida), invoca la tierra sólida.
- Hablan los hijos de Eshu-Elegba, Eshu Añawi y sus seguidores.
- Es la evolución biológica del hombre primitivo.
- Habla de que si un hermano mata a otro, ¿a quién no matará?
- Otrupon Meyi habla de la menstruación en la mujer por chismosa.
- El buitre no puede dejar de comer carne muerta, y esa tentación lo destruye.
- La pájara bella Egherun no podía resistir la tentación de comerse los ikines maduros y la acusan de robo.
- Habla de la enfermedad de la humanidad, pues los hijos de Obatalá no podían resistir la tentación de comer carnes y no oír a Egun.
- Aquí, Obatalá cubrió a Oshún con sábana blanca cuando perdió la conciencia por hechicería (Ogú) de Osanyin.
- La viruela partió a la guerra.
- Habla el tigre y la tigresa en el sexo, cuando ésta lo mordía y él perdió la voluntad con ella.
- Obatalá se hacía el muerto para comprobar si Shangó sabía.
- Se le da añojo a Eshu-Elegba (ternero).
- La virtud más importante de Otrupon Meyi es tener paciencia y saber aguantar.
- Hablan la chiva, los peces, el coyote y la araña.
- Los Egun se arrepienten de las acciones hechas en vida.
- El hijo se suicidó y como Egun está arrepentido.
- La persona tiene una mueca, maña o tic nervioso.
El signo Otrupon Meyi señala:
- Otrupon Meyi es capataz de Egun.
- Ujá, la mujer de Ogún, tuvo un hijo por primera vez en su vida y fue con un amante.
- Es el Ifá del tigre agazapado.
- Se prohíbe entrar en casas vacías.
- El buitre feo chantajeó a la pájara más bella del monte para vivir con ella.
- Oshún se rogó el vientre con calabaza.
- El hombre vuelve siempre a su legítima esposa.
- Hablan el Mullidor, el Gato Montés y Orúnmila, todos envidiados.
- Habla la guerra de Oshún e Igbin (Eson) por Ashikuelú, marido de ambas.
- El sabio adora la sabiduría y el zorro la caza; por eso, a cada cual su cosa.
- Ashikuelú insultó a Oshún, su mujer.
- Los monos traicionaron a Orúnmila.
- La serpiente velaba a Orúnmila para matarlo.
- Se debe recibir a Osanyin.
- Orúnmila abandonó el mundo para siempre y dejó los ikines como su representación.
- Otrupon Meji no se sienta en un lugar fijo en su empresa comercial.
- Cambia su nombre o no prevalece por rechazar hacer Ebó.
- Habla de que cuando hay guerra, el soldado no duerme. Odu de guerra constante.
- El Awó se debe sentar en la mesa a comer con una piedra de rayo.
- Las hierbas son: cedro, hierbabuena, maravilla, mazorquilla, salvia, retama y fruta bomba.
- Los senos los sostiene el cuerpo.
- En Otrupon Meyi reina sobre todo lo redondo y grueso.
También te puede interesar: Shango, historia y características de este Orisha.
Refranes del Odu de Ifá Otrupon Meyi:

- Aquel que hace la soga tirante no puede ser agricultor.
- No se puede, a la vez, lavar la mano y coger la tierra.
- La tierra no se sienta sobre la cabeza de un niño.
- La casa con techo es más bella, pero mucho más caliente.
- El río crecido se regodea largamente sobre las hierbas.
- Aquel que tenga la soga no trenza la tierra.
- La paja seca muere y nace la nueva.
- La araña muere y sus hijos comienzan.
- Sin la protección de Shangó, el Rey no puede montar el trono (fundamental en las ceremonias del Shilekún Ilé del Igbodun).
- Si sangre quieres ver, sangre verás (la menstruación de la Obiní).
- Cuando hay guerra, el soldado no duerme.
- Cuando me falle la memoria, recurro a mi secreto. La trampa y la falsedad me persiguen.
- Òké, el odio no puede hacer nada contra ti, inalterable montaña sagrada.
- Usted mismo es el tigre de los ojos de fuego, no hay otro.
«No se puede, a la vez, lavar la mano y coger la tierra» nos recuerda que no se puede buscar pureza mientras se está involucrado en lo impuro. El refrán señala la incoherencia entre intención y acción, advirtiendo que no es posible mantener la limpieza si se elige mancharse.
Código ético de Ifá
- La confianza del Awó reside en la mujer de su casa.
Otrupon Meji expresa que el equilibrio espiritual del sacerdote se arraiga en su hogar. Ella es guardiana de su paz, su secreto y su destino. Sin estabilidad íntima, el camino del Awó se vuelve incierto.
Significado del Signo de Ifá Otrupon Meyi
Otrupon Meyi es un Odu que encarna el dolor de la ruptura entre el hombre y lo divino. En este signo, Orúnmila, ofendido por la corrupción y la ignorancia de la humanidad, abandona la Tierra. La respuesta de Olodumare es drástica: el Diluvio. Así, Otrupon Meji se convierte en símbolo del juicio espiritual, del castigo purificador y del fin de un ciclo contaminado. Aquí nacen la enfermedad, las plagas y las muertes masivas como reflejo del desorden cósmico provocado por la pérdida del vínculo con lo sagrado.
Este Odu marca el cierre de una etapa y el inicio de otra. Como enseña la sabiduría ancestral:
“La paja seca le dijo a la verde: ‘Cuando yo finalizo la vida, tú comienzas la tuya’”.
“La araña le dijo a sus hijos: ‘Cuando ustedes comiencen a conocer la vida, yo moriré’”.
La muerte, en Otrupon Meyi, no es el fin definitivo, sino la condición para la renovación. Esta visión cíclica es también representada en su cántico ritual:
ODI OLUKURU KURU
EÑI EÑI LAWO ADEN LAWO
EÑI EÑI LAWO ADEN LAWO
EKUN MENI EKUN MENI
KI EKUN MERAN O KI EKUN MAKURA AWO“El tigre arrastra su comida, nosotros hacemos igual.”
Este suyere no es solo un recordatorio de las ofrendas, sino una metáfora sobre el destino: cada cual carga con lo que le corresponde, como el tigre con su presa.
Dentro del simbolismo de Otrupon Meyi, se revela la evolución del ser humano. Aquí el hombre primitivo da paso a un espíritu con capacidad de conciencia y expresión, pero también carga el peso de la desconexión emocional: desapego, introversión, aislamiento, deshonestidad. Son estas las emociones que reinan cuando el alma no encuentra su centro.
En este Odu, Eshu-Elegba —que originalmente no tenía cuello ni cabeza— recibe forma y dirección gracias a Orúnmila. Es una imagen poderosa: el caos toma sentido cuando la sabiduría lo guía.
Otrupon Meji también habla de la miseria espiritual de Orúnmila, de la esclavitud de la mujer, de la hechicería que contamina lo sagrado —como aquella comida llevada al cementerio para dañar a Oshún—. El poder en este signo no es garantía de bendición: quienes lo mal usan por codicia o engaño, terminan en la soledad. Por eso, muchos de los regidos por este signo cargan fama de duros o implacables, aunque en realidad esconden profundas heridas emocionales y espirituales.
El Odu señala elementos que lo definen: blancura, muertos, bondad, juego, grandes extensiones de agua, cantos de réquiem, pasión paternal. Es un signo femenino, hija de Olokban, y se le atribuyen los colores rojo, negro y blanco tachonado. Su día es el viernes, su planeta Venus, su metal el cobre. Su nombre es Ilere: tierra firme, pero tierra que ha sido sacudida.
En su naturaleza difícil, Òtúrúpòn Méjì habla de traiciones profundas, como la del subordinado que busca eliminar a quien debe servir. De relaciones complejas, como la historia de Ashikuelu, que engaña y maltrata a Oshún tras un acto de infidelidad.
Este es un Odu de pruebas constantes. Y aunque sus caminos están llenos de obstáculos, también ofrece la posibilidad del renacer espiritual, siempre que se actúe con integridad, humildad y respeto por los principios sagrados.
Recomendaciones
- Ofrecer un chivo blanco a Shangó junto con dos gallos rojos a Eshu-Elegba.
- Dar de comer a las 4 esquinas.
- Si este Odu aparece para una mujer que piensa dejar a su esposo mayor, aconsejarle que no lo haga.
- En caso de enfermedad del vientre o senos, realizar limpieza con dos calabazas, como hizo Oshún.
- Si se ha distanciado del Padrino de Ifá o benefactor, reconciliarse con él.
- Invertir en el presente para recoger frutos en el futuro.
- Cuidarse de caer en la tentación de la carne.
- Hacer mucho Ebó.
- Ponerse el Ide y recibir a Orúnmila.
- Dar dos gallinas a Oshún, usarlas para limpiarse y llevarlas al río, y ofrecer dos palomas en la puerta de la casa.
- En Atefá, ofrecer un pato a Ifá, una tortuga a la cabeza, un chivo a Eshu-Elegba y recibir a Orun, Shangó, Ogún, Olodun y Shakuana.
- Dedicarse al sacerdocio de Ifá y enseñar a los discípulos.
- Si el hermano trama matarlo, sacrificar un guineo a la cabeza.
- Ofrecer un chivo a Eshu-Elegba y bailar con la cabeza para anular intentos de manipulación.
- Si se casa por coacción, sacrificar dos gallos en un entronque de caminos para cortar el vínculo.
- En caso de sospechar que la esposa planea dañar el negocio, ofrecer un chivo a Eshu-Elegba.
- Aceptar lo que se tiene, especialmente si se ha seducido a una mujer ajena.
- Antes de realizar un viaje marítimo, sacrificar a Olokun.
- Protegerse a través del sacrificio para librarse de los enemigos.
- Comenzar una nueva vida con un baño de hojas (cedro, canistel y palo tambor) en la puerta del hogar.
- Hacer Ebó con frutas redondas, jicotea, gallo y alfileres en mariwó.
- Realizar Ebó con una bolsa y colgarla en el lugar de Eshu-Elegba.
- Ofrecer paloma para la suerte.
- Comer Iñales para mantener la salud, según la recomendación de Orula.
Prohibiciones
- No recoger hierbas en el monte (por peligro espiritual).
- No tener vínculos ni asistir a centros espiritistas, reuniones o agrupaciones.
- No beber, ya que el daño puede venir por esa vía.
- No comer fruta bomba, quimbombó, calabaza, gallo, guinea ni anguila.
- El Awó no debe dejarse morder por la mujer (pierde su voluntad).
- No ser porfiado, pues puede perder la vida.
- No servir a los jefes de otras personas.
- No maldecir a los semejantes.
- No mojarse, ya que esto lo atrasa.
- No asistir a velorios ni convites, pues puede ser herido o asesinado.
Dice Ifa Otrupon Meyi:
Tenga cuidado con las personas que intentan hacerle daño a través de la comida o la bebida. No acepte nada en casas ajenas, pues hay alguien que lo engaña y lo está esperando para hacerle mal. No se enfrente a Ikú (la muerte); acuda a su padrino y pídale perdón. Hay una enfermedad interna que puede manifestarse de forma repentina. La envidia que le tienen genera trampas a su alrededor.
Debe recibir a Orula. No corte hierbas durante siete días. Un espíritu del más allá quiere llevárselo, y por eso debe proteger la entrada de su casa. También tiene una enfermedad causada por Ogú.
Una persona mayor lo pretende amorosamente. Si lo mandan a buscar desde un lugar dudoso, no vaya; pueden estar planeando matarlo, incluso con la complicidad de un amigo. No discuta con un hermano por herencias o propiedades. Evite ir al centro espiritual cercano a su casa, pues eso puede atrasarlo.
Limpie su hogar y ofrézcale unyen a Erita Merin. Usted desea engañar a su esposo con un hombre mayor; aunque eso le traiga dinero, también puede costarle la vida. Haga Ebó. Tiene un carácter fuerte y dominante. Agradezca a Yemayá, Oshún y Yanzá. Es momento de consagrarse: debe hacer Santo.
Rezo del Odu Baba Otrupon Meyi:
OTRUPON MEYI OBORO NI SHORO LOWON NI FEDERE NOSHODO OKU ENI
FADERE BABALAWO TODIFUNTO KUTU ASHORO EKU OLORO TOROSHE
ADIFAFUN EKUN.
Suyere Oddun Otrupon Meji:
OÑIÑI LASHORO OÑIO
OÑIÑI OÑIÑI LASHORO EKUN
EÑIFE FUN LASHORO EÑI EÑI
LASHORO OÑIO.
También te puede interesar: Tratado de Ifa, Oddun Ika Meyi
Patakies (historias) del signo de Ifá Otrupon Meyi:
El Awó y el Rey de los Monos
Había una vez un Awó que viajó a la tierra de los Monos. Apenas llegó, comenzó a adivinarle a todos los habitantes, y sus aciertos lo hicieron famoso en muy poco tiempo. Su sabiduría y presencia empezaron a eclipsar al Rey de los Monos, quien sintió celos y desconfianza. Pensó: “Este Awó no me conviene en mi tierra”. Entonces decidió eliminarlo.
Ideó una trampa: difundió entre su pueblo que él había muerto, y organizó un falso velorio para atraer al Awó. Ordenó a los Monos que invitaran al sacerdote, con la esperanza de atraparlo desprevenido.
Pero el Awó, fiel a su práctica, se hizo un Osode antes de salir. Al consultar, vio un Ifá que advertía sobre Osobo por trampa, por lo que realizó un Ebó para protegerse.
Esa misma noche, el Awó llegó al velorio. La sala estaba llena de Monos. Al acercarse al ataúd donde supuestamente yacía el Rey, comenzó a recitar un rezo de ese Ifá. Al escucharlo, el Rey —que fingía estar muerto— no pudo contenerse y estornudó.
El Awó, al darse cuenta del engaño, huyó rápidamente. Los Monos, sobresaltados por el escándalo, despertaron. Uno intentó cerrar la puerta para atrapar al Awó, y otro le pasó la llave al Rey. Pero, en medio del caos y el sueño, un Mono confundido dio un bofetón al que sostenía la llave, haciendo que esta saliera volando por la ventana. Al final, todos los Monos quedaron encerrados en su propia trampa… y el Awó escapó ileso. Ese Awó era Orúnmila.
Explicación y Enseñanza
Esta historia nos enseña que la envidia y la traición terminan volviéndose en contra de quienes las planean. El Rey, cegado por su ego, trató de eliminar al sabio en lugar de aprender de él. Pero Orúnmila, guiado por su fe, sus conocimientos y el cumplimiento del Ebó, logró ver más allá de la apariencia y evitar el engaño.
Quien actúa con sabiduría y sigue el consejo del espíritu, nunca cae en la trampa del envidioso. El mal que se trama contra el justo se vuelve prisión para quien lo intenta.
La Enfermedad de la Humanidad
En la tierra de Abako Nilé, el pueblo entero sufría. El hambre, la enfermedad y la desesperanza reinaban sin descanso. Buscando alivio, los habitantes acudieron a la casa de Orunmila para encontrar respuestas. El sabio les vio este Ifá y les marcó un Ebó con una euré (cabra), una eyelé (paloma), un akukó (gallo), un addié (gallina), un ayakuá (codorniz), entre otros elementos rituales. Además, les dio una instrucción precisa: debían llevar las carnes, los iñales y los Ifu (vísceras) de los animales sacrificados hasta la cima de una loma, donde encontrarían una casita con personas a quienes debían entregar toda la ofrenda.
Orunmila les advirtió:
—Durante el camino, pueden comer solo de los órganos internos. Eso les dará fuerza y purificará sus cuerpos. No toquen la carne.
El pueblo partió. El viaje fue largo y agotador. El hambre comenzó a pesar. Algunos intentaron resistir, pero al final, todos cayeron en la tentación. Rompieron el mandato y comieron de las carnes. Solo quedaron los iñales y las vísceras.
Cuando por fin llegaron a la cima de la loma, vieron la casita señalada por Orunmila. Allí, arrepentidos, se dijeron:
—Si hubiéramos aguantado un poco más, habríamos cumplido la instrucción completa.
Dejaron los restos de la ofrenda en la puerta y se escondieron para observar. Dentro de la casa estaban Olofin, Oduduwa, los Orishas y los Eggun, quienes al escuchar ruidos salieron a recibir la entrega. Llamaron a los humanos para que se presentaran, pero estos, llenos de temor, huyeron.
Los Orishas y los Eggun comieron lo que se les ofreció, y uno de ellos dijo:
—Aún tenían tiempo para salvarse, pero no quisieron escuchar.
Desde entonces, el pueblo de Abako Nilé continuó sufriendo las enfermedades y desgracias que les aquejaban. En cambio, los Orishas y los Eggun nunca padecieron necesidad, porque supieron esperar, obedecer y recibir por virtud de Olofin.
Explicación y Enseñanza
Esta historia refleja la raíz simbólica de la enfermedad humana: la impaciencia, la desobediencia y la falta de fe. El pueblo de Abako Nilé tenía la solución en sus manos, pero la urgencia de sus cuerpos los llevó a quebrar el mandato espiritual. Comieron lo que debía ser ofrecido, y al hacerlo, sellaron su propia desgracia.
Quien no respeta el tiempo sagrado, prolonga su propio sufrimiento. El remedio llega para quien obedece, aunque la espera parezca dura. Lo que se ofrece, no se consume. Lo que se sacrifica, no se toca.
Òtúrúpòn Méjì Ifá Tradicional Nigeriano
Òpèbé Awo Esè
A díá fún Esè
N tòrun bò wálé ayé
Ebo n wón ní ó se
Esè sì gbébo nbè
Ó rúbo
Òpèbé o dé
Ìwo lawo Esè
A ì í gbìmòràn ká yo tesèé lè.Ifá aconseja a esta persona ofrecer sacrificio. Él se convertirá en una persona importante en la vida.
Òpèbé es el sacerdote de la Pierna
Quien consultó a la Pierna
Cuando la Pierna estaba viniendo del cielo a la tierra
Ellos le aconsejaron que ofreciera sacrificio
Y lo hizo
Òpèbé tu estás aquí
Tu eres el sacerdote de la Pierna
Nadie planifica ningún evento y excluye a la Pierna.














