Oración al Espíritu Intranquilo para dominar al ser amado

La oración al Espíritu Intranquilo para dominar al ser amado es una de las invocaciones más buscadas cuando se desea inquietar el pensamiento de una persona, despertar en ella desespero amoroso y hacer que regrese dominada, arrepentida o necesitada de volver. Dentro de la tradición esotérica, esta oración se utiliza especialmente en casos de separación, rechazo, distanciamiento o frialdad emocional.
Su fuerza se asocia con trabajos de dominio, desespero, pensamiento y retorno, por lo que muchas personas la emplean cuando sienten que el ser amado se ha alejado y desean ejercer influencia espiritual sobre su voluntad.
Poderosa oración al Espíritu Intranquilo para dominar

Esta oración puede acompañarse de un ritual en el que se prepara una vela con cera, rastros del ser amado, bálsamo tranquilo, aceite de amansa guapo, polvo de palo de yamao y pétalos de flores de pensamiento. Luego se enciende en nombre del Espíritu Intranquilo, escribiendo el nombre de la persona tres veces.
«En esta santa hora y en este santo momento, te invoco espíritu intranquilo. Mi conjuro ha de traer tu poder hasta mí para poder dominar, inquietar, y desesperar los cinco sentidos, la mente, la conciencia, las decisiones y la voluntad de (nombre de la persona a dominar). Toda su intranquilidad ha de ser porque me necesite inconteniblemente a mí (decir tu nombre).
Oh espíritu intranquilo, tú que eres capaz de entrar en los pensamientos de los hombres y tocas las fibras de la emoción, a ti te entrego el amor que siento por (nombre de la persona a dominar) para que lo transformes en amor hacia mí (decir tu nombre).
Llamo a los 7 espíritus intranquilos para que mi oración sea escuchada con fuerza, y les entrego la voluntad de (nombre de la persona a dominar), en nombre del día de su nacimiento, en nombre del día en que lo bautizaron, y en nombre de la hora en que ha de morir, escúchenme espíritus del dominio, espíritu intranquilo, espíritus capaces de conseguir el control sobre (nombre de la persona a dominar).
Yo conjuro, yo hechizo, yo amarro, yo domino, en nombre del espíritu intranquilo a (nombre de la persona a dominar). No habrá sitio donde pueda estar, donde pueda convivir en paz, no habrá comida que pueda llevarse a la boca, ni aposento donde pueda dormir, no habrá agua que pueda beber, ni tarea que pueda hacer sin pensar en mí, en mi nombre (decir tu nombre), en mi cuerpo, en mis besos, en mis caricias, en mi voz, en mi cariño y en la necesidad que tiene de sentir mi amor.
Espíritu del dominio, desesperado a mis pies ha de llegar (nombre de la persona a dominar), loco de amor y deseo por verme, por tenerme, por vivir a mi lado, arrepentido de haberse alejado, humilde y complaciente, para darme solo a mí todos sus besos y caricias, siendo yo su única dueña y mi palabra su voluntad. Ha quedado pactado, así sea, así es, así será».
Puedes reforzar esta petición leyendo también la Oración para que regrese el ser amado.
Oración al Espíritu Intranquilo y del desespero

Esta variante se utiliza cuando se desea combinar la inquietud mental con la desesperación afectiva, para que la persona no encuentre paz hasta regresar.
«En nombre del espíritu intranquilo y del espíritu del desespero, invoco toda su fuerza y energía en el aquí y en el ahora. Que su fuerza espiritual me permita dominar y atraer (nombre de la persona a dominar).
Llamo al espíritu de Silcharde, tú espíritu de dominio, capaz de modificar cualquier pensamiento negativo por uno positivo, capaz de cambiar un sentimiento de desprecio por uno de amor enloquecido, capaz de someter hasta al más decidido doblegando su voluntad para hacer la tuya. A ti te entrego los 5 sentidos de (nombre de la persona a dominar), para que influyas en su accionar y solo pueda sentir conmigo y por mí (decir tu nombre).
Llamo al espíritu de Bechard, el dominante del amor, usted que es capaz de convertir sensaciones negativas en placenteras, convierta los recuerdos de las peleas, las riñas y las discusiones entre (nombre de la persona a dominar) y mi persona, en pensamientos fugaces que se pierden con el tiempo, para que así solo pueda recordar los momentos placenteros y venga a mí rápidamente, suplicante, deseoso de volver de inmediato a reanudar nuestra relación.
Son ustedes, espíritu de dominio y espíritu intranquilo, a quienes encomiendo mis plegarias, a ustedes confío la resolución de mis problemas conyugales, son ustedes los únicos capaces de traerme de vuelta a (nombre de la persona a dominar) y mientras que eso no ocurra, entonces atorméntenlo con mi recuerdo, que no tenga paz ni sosiego hasta que a mis pies venga a parar.
Transfiguren su energía en mi cuerpo y mi espíritu, que sea yo la muestra de sus dones de dominio y seducción, para que (nombre de la persona a dominar) sienta un deseo tan incontrolable por mí (decir tu nombre) que no tenga comparación por el que sintió alguna vez por nadie más. A partir de este momento su placer será solo conmigo, su deseo se encenderá solo por mí y su cuerpo solo en mi cama se ha de posar. ¡Amén!»
Oración del desespero y del dominio
Esta oración puede acompañarse de una vela púrpura y realizarse durante 9 noches seguidas antes de dormir, para intensificar el efecto sobre la persona deseada.
«Convoco a los espíritus intranquilos, para que me acompañen con su energía al conjurar la luz de esta vela en nombre de (nombre de la persona a dominar).
Invoco al espíritu Bechard, poderoso e influyente en las artes del amor y el deseo, con esta luz pacto en nombre del espíritu vivo de (nombre de la persona a dominar) para que su amor sea solo mío.
Clamo al espíritu de Silcharde, gran dominador de todos los seres vivos, a tus pies entrego el ímpetu y la capacidad de tomar decisiones de (nombre de la persona a dominar) para que no pueda hacer nada sin antes consultármelo a mí primero.
Llamo al espíritu de Guland para que mi hechizo tenga principio pero no tenga final. Que a la luz de esta vela el fuego selle la sentencia de los espíritus intranquilos, otorgándome el poder del desespero y el dominio sobre (nombre de la persona a dominar).
Espíritu del dominio y espíritu del desespero, concédeme lo que tanto deseo, que a partir de este momento (nombre de la persona a dominar) no tenga equilibrio ni armonía en su vida a menos que a mi lado esté y que no exista nada que nuestra unión pueda disolver, por el poder de ustedes tres, ha quedado sellado y pactado. Así sea, así es, así será. Amén».
Oración al Espíritu del desespero

Esta oración puede acompañarse con una vela roja impregnada de esencia de desespero y colocando el nombre de la persona deseada bajo la vela, escrito en papel pergamino.
«Clamo al espíritu del desespero, fuerte espíritu que todo lo domina.
A ti te ofrezco esta luz para que a cambio influyas en el espíritu vivo de (nombre de la persona a dominar). Tu influencia suele ser terrible en los seres humanos, cuando tú llegas opacas la paz, la tranquilidad y la calma.
Haz, espíritu del desespero, que (nombre de la persona a dominar) conozca tu verdadera cara, que no pueda dormir, que no pueda comer, trabajar, estudiar, hablar o pensar, que no haya nada que le brinde tranquilidad a excepción de mi recuerdo.
Mi amor es lo que le ha de calmar a (nombre de la persona a dominar), porque tú, espíritu de la intranquilidad y la desesperación, en su alma te has de posar hasta que regrese a mí manso como un corderito, calmado y tranquilo, complaciente y amante, pidiéndome perdón por el daño que me ha hecho y por haberse apartado de mi lado.
Con todas mis fuerzas te lo pido, espíritu del desespero. Hoy en mi cuerpo yo siento tu presencia porque la desesperación invade mis sentidos al no tener a mi ser amado cerca. Trasmuta mi desesperación hasta (nombre de la persona a dominar), que sea él quien sienta lo que yo siento, que sufra lo que yo sufro, que mi agonía sea la suya y no se acabe hasta que no me vuelva a amar.
Segura estoy, espíritu del desespero, que me concederás la gracia que tanto anhelo (hacer su petición con sus propias palabras). Que así sea, así sea, así sea. Amén».
Oración para desesperar al ser amado
Junto a esta oración se puede realizar un ritual usando una tela sudada de la persona, una piedra imán, amansa guapo y cabellos de ambos integrantes de la pareja, enterrando el preparado y alimentándolo con vela periódicamente.
«Por el gran poder del mundo espiritual, invoco al espíritu del dominio, espíritu intranquilo, espíritu del desespero, espíritu del encanto, espíritu del amor, espíritu de la venganza, espíritu de don Juan de la conquista, Santa Marta dominadora, don Juan de los caminos, San Marcos de León, San Juan minero, don Juan de la capa roja, don Juan de la capa verde, don Juan de la calle, don Juan de los 4 vientos, Santa Elena de Jerusalén, San Salvador de Horta, don Juan del amor, Santa Inés del monte perdido, María de la cabeza, María Francia, y todos aquellos espíritus del amor, la pasión, el dominio, el deseo, la intranquilidad y el desespero, en esta hora los invoco.
Tengan ustedes la bondad de escuchar mi ruego para que con su fortaleza y virtudes espirituales me permitan controlar, dominar y desesperar los cinco sentidos, la razón y el carácter de (nombre de la persona a dominar).
Ofrezco este conjuro a todas esas espiritualidades que me asisten, que conforme yo atienda a este pacto aprobado por los 4 elementos: tierra, aire, agua y fuego, así mismo quede sellada la unión entre (nombre de la persona a dominar) y yo (decir tu nombre).
Lo que estoy enterrando es la voluntad de (nombre de la persona a dominar), conjurado con esta vela, y atando su corazón, su cuerpo, su mente, sus emociones, sus sensaciones, miembro sexual, pies, manos, y su conciencia.
Que si en algún momento a (nombre de la persona a dominar) se le ocurriera a mi lado dejar de estar, la desesperación no lo dejará ni respirar, ni vivir tranquilo(a), jamás ha de prosperar, ni comer, ni dormir, ni beber, ni andar, hasta que a mi regazo como un manso corderito vuelva a parar. Yo (decir tu nombre) soy su paz, su calma, su vida, su alivio, su amor, su ama(o), sus ojos, su corazón, todo lo que ansíe por encima de lo demás.
Con dos te veo, con tres te ato, la sangre te bebo y el corazón te parto, y con el espíritu del desespero (nombre de la persona a dominar) en tu nombre pacto. Amén y que así sea, que así sea, Amén».
Oración para dominar un hombre
«Espíritu del dominio, espíritu dominante.
Espíritu intranquilo, espíritu de la intranquilidad.
Ustedes que gozan de gran fuerza y poder, que no ven impedimentos ni contratiempos a la hora de hacer lo que desean y los otros han de proceder, les pido que no reparen en descanso hasta que se cumpla lo que les vengo a solicitar.
Es mi hombre al que quiero de vuelta junto a mí, dominado en mi hogar, rendido de corazón haciendo mi voluntad. Por el poder del espíritu del dominio (nombre de la persona a dominar) ha de hacer lo que yo quiera, a mi lado ha de llegar arrepentido, pidiendo perdón, manso como un animal indefenso, sujeto a mi voluntad y mi deseo, amándome desesperadamente y sin poder estar con ninguna otra mujer que no sea yo (decir tu nombre).
No habrá cama en la que se encienda su pasión, ni voz que desee escuchar, ni piel que desee oler, ni labios que desee besar, ni cuerpo que desee tocar, ni podrá siquiera voltear a mirar a otra que no sea yo.
Espíritu del dominio, a tus pies entrego el espíritu vivo de (nombre de la persona a dominar). Activa en mi cuerpo y en mi astral todo tu poder y encanto para cuanto antes tenerlo aquí a mi lado, convierte mi presencia en la más encantadora, la que le sea más grata y atractiva. Para que de ahora en adelante solo me pertenezca a mí.
Ha sido conjurado al pie del espíritu del dominio y del espíritu intranquilo, y así ha de ser por los siglos de los siglos, amén».
Oración para dominar una mujer
Esta oración se recomienda realizarla apenas salga el sol del amanecer.
«Por esta santa hora, por esta luz que alumbra, por los trece mil rayos del sol, invoco el gran poder del espíritu del dominio. Tú que sin piedad dominas y atas los corazones, con su voluntad o sin ella, te pido que me concedas el honor de tu beneficio.
Te imploro, espíritu del dominio, que no permitas que llegue una aurora más, sin que mi amada venga a mí. Que no haya obstáculo, contratiempo, molestia o impedimento que evite que (nombre de la persona a dominar) junto a mí quiera estar. Domínala, amánsala, amárrala, mansa, tranquila y complaciente solo a mi lado y al de nadie más.
Espíritu del dominio, poderosa es tu energía, por eso este conjuro con tu fuerza me has de conceder, dominado está el corazón de (nombre de la persona a dominar) desde el momento en que en tu nombre invocado fue. Se romperán las cuerdas, las cadenas y los candados, pero jamás los pactos que con el espíritu del dominio se han sellado.
Así sea, así es, así será, amén».
Qué es el Espíritu Intranquilo y cómo actúa en el amor
Dentro de la tradición esotérica, el Espíritu Intranquilo es invocado como una fuerza capaz de perturbar el pensamiento, inquietar el corazón y romper la calma de una persona hasta hacerla volver, buscar o someterse a la voluntad de quien realiza el conjuro. Su acción se relaciona especialmente con asuntos de amor, apego, obsesión, desespero y dominio afectivo.
Se cree que su influencia recae sobre la mente, la emoción y el deseo, provocando que la persona dominada no encuentre reposo mientras permanezca lejos del ser que la llama. Por eso su nombre está tan ligado a trabajos espirituales orientados al regreso del ser amado, al dominio sentimental y al pensamiento constante.
Los 7 espíritus intranquilos
Dentro de esta tradición se habla de 7 espíritus intranquilos, cada uno asociado a una fuerza particular dentro del mundo espiritual. Entre ellos se mencionan:
- Bechard, relacionado con el amor frenético, la obsesión y la fascinación.
- Silcharde, identificado como espíritu del dominio.
- Frimost, vinculado a la destrucción y a la venganza.
- Surgat, relacionado con riquezas y tesoros.
- Guland, asociado a la envidia y al infortunio.
- Astaroth, vinculado a apuestas y juegos de azar.
- Lucifer, considerado líder de las fuerzas de bajas luces.
Dentro de los trabajos amorosos, los nombres que más suelen repetirse son Bechard y Silcharde, porque se les atribuye intervención en el deseo, la atracción, la obsesión y el dominio de la voluntad.
¿Realmente funciona la oración al Espíritu Intranquilo?
Dentro de la creencia popular, la oración al Espíritu Intranquilo sí es considerada efectiva, especialmente cuando se utiliza en casos de separación, frialdad, abandono o rechazo amoroso. Su fama proviene de la idea de que actúa sobre la mente y la inquietud emocional de la persona dominada, haciéndole sentir desasosiego, pensamiento constante y necesidad de volver.
Por esa razón, muchos la consideran una de las invocaciones más fuertes dentro del ámbito del desespero, el retorno y el dominio sentimental. Su uso, sin embargo, siempre se asocia a trabajos delicados, precisamente por la intensidad espiritual que se le atribuye.
Cómo invocar al Espíritu Intranquilo para dominar y desesperar
Las oraciones al Espíritu Intranquilo suelen realizarse en horas de silencio, con mucha concentración en la persona deseada y con una petición firme y clara. En muchas prácticas se acompañan con velas, esencias, prendas o rastros del ser amado, según el tipo de trabajo que se quiera realizar.
La constancia también ocupa un lugar importante dentro de esta devoción. Muchas personas repiten estas invocaciones durante varias noches seguidas, reforzando la intención de dominio, desespero o regreso. Dentro de esta práctica, se considera esencial mantener la fe en la petición, la concentración en el nombre de la persona dominada y la firmeza al pronunciar cada palabra del conjuro.
Más oraciones sobre amor, desespero y dominio
Si deseas reforzar esta petición, también pueden interesarte otras oraciones del mismo ecosistema esotérico y sentimental.